Diciembre de 2019, las calles y avenidas mostraban todas sus galas entre adornos y luces, las preocupaciones eran las mismas de cada fin de año, es decir, que regalos comprar, a que fiestas asistir y a qué destinos viajar, otros se preocupaban por llevar un poco de pan a la mesa, pues el trabajo escasea y el hambre no perdona, mientras tanto, al otro lado del mundo a miles de kilómetros de distancia en la República Popular China, más específicamente en la ciudad de Wuhan, la noticia de una extraña enfermedad comenzaba a tener revuelo, a pesar de ello, el resto del mundo seguía con la mirada puesta en la navidad y en la llegada de un nuevo año, es así que entre las noticias que llegaban del continente asiático y los típicos abrazos y festejos llegaba el 2020. En menos de tres meses la vida de todo el mundo habría de cambiar radicalmente, la sombra de aquel virus extraño se hacía realidad, el número de infectados iba en aumento, también sonaban ...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza