miércoles, 7 de junio de 2017

EL ISLAM Y LA RADICALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

Europa vive en una especie de crisis nerviosa debido  a los constantes ataques terroristas por parte de extremistas islámicos los cuales ven un honor el dar su vida por las premisas del profeta Mahoma.

El siglo 21 a sido testigo de la radicalización del Islam, no sólo como religión sino también como movimiento político de carácter expansionista, los líderes radicales utilizan la sumisión a la cual los fieles islámicos tienen que estar sujetos para exaltar los hechos violentos como voluntad de Alá y de su profeta Mahoma.

Es justamente en éste punto donde la violencia islámica encuentra su caldo de cultivo, el Islam como religión pone como principio de fe la total sumisión del creyente, éste extremo ya desde su inicio no deja espacio para la reflexión, por ende racionalizar los preceptos de fe del Islam resulta incompatible no sólo con sus creencias sino también con su vertiente política llamada islamismo.

Cuando se construye una fe en base a preceptos violentos, los cuales no pueden ser racionalizados solamente acatados tenemos como resultado creencias ciegas las cuales sólo pueden alcanzar su culmen en la manifestación agresiva de las mismas, y es que el Islam en gran parte de su doctrina respalda y justifica el uso de la fuerza para propagar la palabra sagrada del profeta Mahoma y de paso expandir territorios a favor del islamismo.

El Corán cómo libro sagrado no puede ser objeto de una exégesis, interpretar sus textos a la luz de la razón simplemente constituye un acto condenable para el radicalismo Islámico, si bien existen algunos esfuerzos para el estudio del Corán bajo el amparo de la razón, estos no tienen el aval necesario para ser tomados en cuenta dentro de la religión islámica.

Si bien el uso de la violencia como parte de la llamada "Guerra Santa" no forma parte de los cinco pilares fundamentales del Islam se exalta a quienes entreguen su vida por ella, pues el Islam señala que no hay más grande honor en la tierra y a su vez promete para los fallecidos en la Yihad o guerra santa grandes recompensas en el vida venidera,  para el Islam la religión debe ser propagada por cualquier medio, éste precepto tiene su origen en una posición militar expansionista más que en una revelación divina, en definitiva no se puede entender al Islam sin hacer un análisis coyuntural sobre el inicio de la mencionada religión y sobre las motivaciones del profeta Mahoma en especial en el periodo de su vida pública en la ciudad de Medina.

La expansión del Islam históricamente va de la mano del uso de la violencia, sin dar paso a la reflexión, interpretación y aceptación de la misma, la sumisión prima antes que la razón, el diálogo queda rezagado ante la espada.

En pleno siglo 21 hemos visto resurgir la versión más radical del Islam, esto por varias razones, la falta de una identidad musulmana fuerte en Oriente Medio habida de justicia, auto determinación, etc., hacen que el Radicalismo Islámico promueva nuevamente la expansión de su fe a filo de espada mediante la guerra santa contra los infieles, que para el Islam son todos aquellos que no acepten sus creencias, Europa en el otro extremo vive en un relativismo férreo, dónde lo malo es bueno y lo bueno es malo, en éste contexto es fácil "reclutar" adeptos arduos de un camino único a seguir, la manipulación mediática y las redes sociales terminan validando el radicalismo violento a título de religión divina.

A costa de lucha contra la discriminación y el racismo no se puede permitir que la violencia y el radicalismo sean aceptados sin cuestionar siquiera su procedencia y religión, si bien no todos los musulmanes son radicales no se puede simplemente obviar la creciente ola de violencia proveniente del Islam radical, tampoco es un dato menor las enseñanzas que avalan la violencia las cuales se encuentran implícitas en el Corán.

Es necesario afianzar fronteras sin el ánimo de cerrarlas al prójimo arduo de paz, trabajo y hogar, pero no por ello dejando pasar antecedentes de pertenencia al Radicalismo Islámico, y en todo caso urge que sea el propio mundo musulmán el que de alternativas viables   al camino radical de la violencia que se vive dentro del Islam.

La razón y el diálogo deben primar antes que la espada, todavía es posible encontrarnos como seres humanos, respetando la FE y las creencias del otro, pero a la vez condenando con coherencia cualquier acción violenta, sólo recordar que cualquier religión que tenga como premisa acciones de guerra no provienen de DIOS, simplemente se predican a si mismas en busca de un fin banal y terrenal.

Marce Miranda Loayza



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miércoles, 31 de mayo de 2017

SENTIR RENCOR TE ROBA LA VIDA

No son pocas las veces en que la vida nos pone en la encrucijada entre perdonar y vivir o seguir sintiendo rencor y morir, perdonar nunca resulta fácil, el dolor y la frustración que siente un corazón roto no sanan de la noche a la mañana, la agonía que lleva consigo una herida en el alma no se cura con una aspirina, duele porque importa y porque importa duele.

En todo caso, el primer paso para curar el alma es dejar pasar el rencor, es decir, que no se apodere de nuestro corazón, el odio o el resentimiento siempre van a generar un sentimiento de desconfianza, lo cuál llega a encerrar al amor y al perdón en una especie de caja fuerte, la soledad se apodera de la vida, ahogándola en un mar profundo de tristezas dónde el rencor busca su revancha.

Es imposible llegar a pensar la vida sin caídas y decepciones, son parte esencial de la vida sin las cuales el madurar no sería posible, salvar estas pruebas es como templar el acero, el cual sólo alcanza su dureza al calor del fuego.

Las pruebas constituyen justamente ese fuego que nos purifica y nos templa, renegar de ello sería estancarse en un rencor inservible que nos impide crecer y a su vez amar, hay que dejar pasar el rencor como agua turbia hacia la alcantarilla, pues beber de esa agua sólo enfermería el corazón y el alma.

El rencor es fruto del dolor, no se puede evitar, pero no por ello debemos dejar que gobierne nuestras vidas, hay que dejar pasar el rencor y que con el se vayan los desechos del dolor, para ello es bueno regar nuestro corazón con amor que es fruto de la FE, si DIOS habita en nuestros corazones el daño que produce el paso del rencor sólo será pasajero, ya que DIOS hecha fuera el miedo y al rencor.

Perdonar es parte de crecer y amar es parte inherente de ser persona, por ende el rencor nos deshumaniza y nos aleja de la voluntad de DIOS, el rencor estanca la vida mientras que el perdón la embellece y la llena de alegría, JESÚS debe y tiene que ser nuestro modelo de perdón, que a pesar de pasar duros momentos de prueba jamás se rindió ante la tentación del rencor, fue amor que dio vida, agua cristiana para lavar nuestras miserias.

No es fácil vivir ajenos al rencor, pero cuándo la FE ilumina nuestra vida la oscuridad que emana del odio es destruida por el AMOR DIVINO, sanando el corazón y tranquilizando el alma.

Caminar bajo el manto divino de CRISTO requiere mucho más coraje que el resentimiento inútil que nace del rencor, tú decides.

Marce Miranda Loayza


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martes, 2 de mayo de 2017

LA BANALIZACIÓN DEL DOLOR

Ofrecer dolor, sufrimiento, tristeza y amargura es una constante en los medios de comunicación del siglo 21, y es que mientras más dolor ofrezcas más rating obtienes, ejemplo de éste tipo de programas existen varios, los famosos reality shows, talk shows, etc., son sólo ejemplos de la comercialización del sufrimiento, dónde el que llora más gana más, ver sufrir a otros con un vaso de refresco en una mano y una hamburguesa en la otra es parte de la banalización del dolor a la que nos hemos acostumbrado.

El formato del programa "Bailando por un Sueño" es sólo un pequeño ejemplo de lo anteriormente mencionado, de origen mexicano el referido programa tiene un sin fin de versiones de distinta calidad, en Bolivia dicho reality nos muestra a diario la humillación a la que son objeto los participantes a manos de un "jurado" de nacionalidad argentina, al parecer éste extremo es el nudo central del show, la verborrea que el mencionado señor utiliza denigra no sólo a los participantes sino también a la tele audiencia en general, lo curioso de éste personaje es que de seguro en nuestro país encontró una fama que en su país de origen jamás la hubiese alcanzado, el segundo "fuerte" del mencionado programa es la confrontación estúpida entre los participantes a vista y paciencia tanto de los jurados como la de los conductores, insultos, acusaciones, lágrimas de cocodrilo, etc., son parte esencial de esta oda a la ignorancia, el baile queda relegado a un segundo plano ya que se prioriza la vulgaridad y el erotismo, éste cóctel de estupidez y banalidad cumple bien su función, generar miles de dólares para sus productores e hipnotizar a una teleaudiencia ávida de angustia y dolor. Lo triste de todo esto recae en la imagen engañosa que trasmite el programa respecto a la solidaridad, se encubre un relativismo ávido de dinero con una máscara solidaria, engañando a su audiencia y endureciendo sus corazones.

Seamos claros, éste tipo de programas no promueven la solidaridad y mucho menos la empatía,  sólo utilizan el dolor ajeno para generar dividendos valiéndose para ello de cualquier tipo de artimañas que estén a su alcance, se difunden imágenes crudas sin respeto, amor o solidaridad, sólo las utilizan para generar morbo con todo lo que esto conlleva.

No se genera empatía o solidaridad a base de erotismo, insultos y mercantilismo, la vulgaridad del programa sólo genera frialdad hacia el dolor ajeno, se banaliza el sufrimiento del prójimo tratándolo como un simple espectáculo, cuándo la vida deja de importar el ser humano deja de amar.

No podemos confundir los frutos de un programa banal y estúpido con la empatía, adormecer a una audiencia con basura no construye una acción solidaria, sólo genera un pago al dolor y ganancias millonarias para el productor.

Si se banaliza el dolor también se banaliza la vida, no permitamos que éste tipo de programas destruyan nuestro concepto de amor y solidaridad, no permitamos que nos quiten la vida o que nos engañen con una falsa empatía, lastimosamente sólo podemos hacer una cosa, cambiar de canal, no dejemos que ésta BASURA entre a nuestros hogares.

Tú decides....


Marce Miranda Loayza
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miércoles, 19 de abril de 2017

LA LOCURA DE LA RESURRECCIÓN

La resurrección de Jesús para la mentalidad del siglo 21 se a convertido en una fábula bonita, un cuento para niños, si a principios del cristianismo las crucifixión resultaba una locura hoy en día la resurrección representa una estupidez, la sociedad moderna no concibe la resurrección de CRISTO como un hecho histórico, y es que éste extremo no puede ser medible por los ojos de la ciencia, sólo puede ser visto a través de los ojos de la FE.

Justamente en la falta de FE radica la minimización de la resurrección, la soberbia y el egocentrismo ven a la religión,  y en particular al cristianismo cómo un cúmulo de creencias arcaicas las cuales deben ser superadas por el intelecto y la ciencia.

Los “pensadores" del siglo 21 tienen bien definida la ambigüedad de la ética y la moral, en este sentido nada es totalmente malo y por ende nada es totalmente bueno, se relativiza así principios morales que en otrora eran considerados imprescindibles, en una sociedad que se conceptualiza a si misma como relativa no entiende a un CRISTO que resucita venciendo con ello a la oscuridad del pecado y de la muerte.

El CRISTO resucitado cuestiona, molesta, interfiere en una sociedad que se creé a si misma civilizada y de mente abierta, en cambio JESÚS y su mensaje requiere y exige coherencia, lo relativo pierde terreno ante la plenitud del EVANGELIO, es por ello que resulta más conveniente un CRISTO muerto para que no moleste o interfiera en una sociedad donde la oscuridad se disfraza de verdad.

La locura de la Cruz a dado paso a las locura de la resurrección, lo muerto permanece muerto y más aún cuándo junto con él se van sus ideas y enseñanzas, en todo caso muestra sociedad prefiere un Cristo a la carta, con metáforas de amor, endulzadas hasta el extremo, quitándole su esencia, convirtiéndolo en una caricatura más, sin trascendencia y sin alma.

La resurrección de CRISTO es signo de esperanza, el relativismo ve en éste hecho una especie de amenaza, darle esperanza a una humanidad que vive inmersa en el miedo genera indefectiblemente un cambio de actitud, la oscuridad  es identificada cómo tal, mientras que la luz de CRISTO refleja todo su esplendor.

JESÚS a resucitado, no es una metáfora o un cuento para niños, a triunfado sobre la oscuridad, y a pesar de que la comunidad fiel de creyentes cada vez es más pequeña, CRISTO RESUCITADO permanece de pie junto a su IGLESIA.

Marce Miranda Loayza

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lunes, 10 de abril de 2017

LA GRANDEZA DEL SILENCIO

El ritmo de vida que nos obliga llevar la sociedad actual no da tiempo para la meditación, la paciencia y mucho menos para el silencio, no sólo los ruidos típicos de ciudad hacen mella en nuestros sentidos, también la cultura del litigio y la disputa hacen que el hablar sea sinónimo de gritar y callar reflejo de debilidad.

Las posturas encontradas convierten el día a día en un escenario de combate, dónde el que no lucha muere y el que calla otorga, la radicalidad que conlleva el egoísmo hace impensable escuchar al otro, por ende el silencio es visto como derrota.

Jesús al ser llevado ante Herodes toma una postura incomprensible para nuestra sociedad del Siglo XXI, guarda silencio, no responde ante las insinuaciones y provocaciones de su inquisidor, simplemente calla, no participa del juego hostil y burlesco de Herodes y su séquito, queda digno ante la palabrería abusiva, queda libre de la soberbia y el engaño. Frente a Pilatos no cambia postura, es coherente hasta el final, no cae en discusiones estériles, el silencio es su aliado, en el encuentra refugio y fuerza para lo que viene.

El silencio de Jesús no muestra debilidad, por el contrario es sinónimo de gallardía, construir ideas en base al silencio y a la intervención oportuna brinda calidad a la postura defendida, en cambio el improperio y la verborrea sólo logran ahondar diferencias y miserias.

Imitar el silencio de Jesús resulta fundamental a la hora de defender una idea o postura, el enfrentamiento no es efectivo, sólo genera más discusiones, en cambio el silencio oportuno  termina generando admiración y adhesión, es necesario recordar que aquél  que se encuentra acostumbrado a hablar y hablar por lo general  no dice nada, en cambio el dueño de la palabra precisa y certera termina diciendo mucho.

El silencio termina siendo uno de los instrumentos favoritos de DIOS, la Pascua de Cristo es ejemplo de ello, parecería que DIOS al quedarse en silencio ante el dolor de su hijo lo deja sólo, el clamor desde la Cruz “Padre porqué me has abandonado” refleja soledad y desesperación, el silencio de DIOS se convierte en una sinfonía en la resurrección, no permanece callado, habla en los momentos necesarios.

Se medita en el silencio, se crece en el desierto, cuán importante es aprender a callar, sólo callando se aprende a escuchar, guardemos silencio ante lo humano y lo divino, convirtamos nuestro silencio en instrumento de meditación, sólo así la voz profética alcanzará su sentido, anunciando la verdad y denunciando la injusticia.

Marce Miranda Loayza 

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martes, 4 de abril de 2017

LA GRANDEZA DE LO SENCILLO

La grandeza del intelecto humano encuentra su culmen no en la expresión glamorosa del pensamiento, sino en la claridad y sencillez de la exposición del mismo, las palabras logran su real sentido cuando encuentran el receptor no sólo comprensión sino también aceptación. 


Para muchos intelectuales y líderes de opinión demostrar un uso casi inentendible del lenguaje es signo de conocimiento y prestigio, enterrando ideas bajo un sinfín de palabras cuya única utilidad es la de  enaltecer el orgullo y la soberbia del autor. 

Existe cierta responsabilidad para aquél que posee  lucidez y claridad sobre hechos y situaciones que por su complejidad necesitan ser explicadas, éstos dones no deben ser utilizados para una vanagloria inútil y egoísta, por el contrario deben ser puestos al servicio del prójimo y de la sociedad, el conocimiento no es poder, el conocimiento es SERVICIO

El reconocer y comprender los signos de los tiempos es un don de DIOS, poner claridad donde la oscuridad ha hecho trinchera requiere sencillez y humildad, la palabra entreverada de soberbia termina oscureciendo aún más lo que supuestamente se quiere iluminar, al ser el conocimiento un don divino sólo puede alcanzar su culmen cuando la humildad destierre la soberbia. 

Iluminar el pensamiento humano también debe ir en concordancia con la defensa de los más vulnerables, de aquellos que no tienen voz y por ende son excluidos, estar en una posición de privilegio frente a la opinión pública no debe ser confundida con una fama efímera y pasajera, la palestra debe convertirse en voz profética donde los sin voz encuentran representados sus anhelos. 

El tratar de llenar de metáforas incomprensibles el conocimiento y la palabra alejan la verdad y el entendimiento del destinatario, por ello es responsabilidad del poseedor de la palabra tender puentes en medio de la sociedad, compartiendo saberes y denunciando injusticias. 

Una idea clara, enriquecida en sencillez e iluminada a la luz del EVANGELIO tiende a trascender en el tiempo, cumpliendo su misión de iluminar el conocimiento y guiar el entendimiento humano. 

El conocimiento no es poder, el conocimiento es SERVICIO y en base a éste logra alcanzar su objetivo primario, ser luz en medio de la oscuridad y ser voz de los excluidos. 

Marce Miranda Loayza 





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jueves, 23 de marzo de 2017

APRENDER A PERDONAR

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.» (Mateo 18: 21,22)


Nuestra capacidad de perdonar está severamente condicionada por situaciones externas que influyen directamente en nuestro comportamiento, los medios de comunicación y las redes sociales han llegado a influenciar de tal manera nuestro pensamiento que resulta casi impensable generar una opinión sin la ayuda de estos medios.

Las redes sociales y los medios de comunicación por lo general son implacables a la hora de generar juicios de valor, la mayoría de las veces sin ningún fundamento, pero al ser su alcance casi ilimitado generan en la población destinataria una opinión pre formada y moldeada a gusto y placer de los medios mencionados.

Una sociedad que no perdona se condena a si misma, el resentimiento y el odio siempre carcomen el corazón humano, lo aísla de su entorno, lo convierten en un ser solitario y temeroso del prójimo, de este modo perdonar no es una opción valida dónde todos condenan.

Los preceptos divinos sobre el perdón deben ser extraídos del baúl de los recuerdos, la conjunción entre arrepentimiento y perdón deben ser enseñando y aplicados nuevamente en muestra maltrecha sociedad dónde el abuso y la avaricia se han convertido en una constante.

Sólo un corazón dispuesto a perdonar es capaz de recibir perdón, es necesario recordar que la soledad y el rencor siempre van de la mano, construyen una cárcel alrededor del corazón humano para que esté se sienta aislado y desconectado del prójimo, por ende el juzgar se convierte en prioridad mientras que perdonar pasa a formar parte del mundo de la ficción.

Para perdonar es necesario ser perdonado y viceversa, la práctica de la misericordia en nuestro diario vivir no sólo nos alejaría de la soledad y el rencor, también nos enseñaría a vivir en plenitud.
El hijo pródigo tiene que tener real sentido en nuestras vidas, no como el hermano celoso que se siente relegado por su progenitor, sino como aquél padre que recibe con los brazos abiertos al hijo arrepentido.

No podemos dejar que el rencor domine nuestras vidas, el odio desemboca en miedo y el miedo en violencia, una sociedad agresiva resulta más fácil de manipular, es por ello que el perdón y el amor no generan noticia.

Sin perdón no hay amor y sin amor no hay vida.

Marce Miranda Loayza

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