jueves, 23 de marzo de 2017

APRENDER A PERDONAR

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.» (Mateo 18: 21,22)


Nuestra capacidad de perdonar está severamente condicionada por situaciones externas que influyen directamente en nuestro comportamiento, los medios de comunicación y las redes sociales han llegado a influenciar de tal manera nuestro pensamiento que resulta casi impensable generar una opinión sin la ayuda de estos medios.

Las redes sociales y los medios de comunicación por lo general son implacables a la hora de generar juicios de valor, la mayoría de las veces sin ningún fundamento, pero al ser su alcance casi ilimitado generan en la población destinataria una opinión pre formada y moldeada a gusto y placer de los medios mencionados.

Una sociedad que no perdona se condena a si misma, el resentimiento y el odio siempre carcomen el corazón humano, lo aísla de su entorno, lo convierten en un ser solitario y temeroso del prójimo, de este modo perdonar no es una opción valida dónde todos condenan.

Los preceptos divinos sobre el perdón deben ser extraídos del baúl de los recuerdos, la conjunción entre arrepentimiento y perdón deben ser enseñando y aplicados nuevamente en muestra maltrecha sociedad dónde el abuso y la avaricia se han convertido en una constante.

Sólo un corazón dispuesto a perdonar es capaz de recibir perdón, es necesario recordar que la soledad y el rencor siempre van de la mano, construyen una cárcel alrededor del corazón humano para que esté se sienta aislado y desconectado del prójimo, por ende el juzgar se convierte en prioridad mientras que perdonar pasa a formar parte del mundo de la ficción.

Para perdonar es necesario ser perdonado y viceversa, la práctica de la misericordia en nuestro diario vivir no sólo nos alejaría de la soledad y el rencor, también nos enseñaría a vivir en plenitud.
El hijo pródigo tiene que tener real sentido en nuestras vidas, no como el hermano celoso que se siente relegado por su progenitor, sino como aquél padre que recibe con los brazos abiertos al hijo arrepentido.

No podemos dejar que el rencor domine nuestras vidas, el odio desemboca en miedo y el miedo en violencia, una sociedad agresiva resulta más fácil de manipular, es por ello que el perdón y el amor no generan noticia.

Sin perdón no hay amor y sin amor no hay vida.

Marce Miranda Loayza

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lunes, 20 de marzo de 2017

RESUMEN DE LA SEMANA

La vida al parecer es sólo un estado que puede llegar a ser descartado con facilidad, las ideologías modernas reflejan la dureza del corazón humano que con el paso del tiempo tiende a negar su esencia, de tal manera da lo mismo una niña que muere de hambre, una joven destrozada por el aborto o un chico que se quita la vida, todo al final se resume en una simple noticia, un estado de Facebook o un estúpido (#). 


Nos hemos acostumbrado a juzgar y atacar a todo aquel que no piense como nosotros, pareciera que el prójimo es el rival a vencer, la confrontación de posturas no deja espacio para la reflexión y el encuentro, mientras en el camino miles de vidas se pierden sin luz y sin esperanza. 

La última semana en nuestro país es un simple reflejo de esto, por un lado movimientos feministas que reivindican su “derecho" al aborto y por otro lado grupos pro vida  que condenan a los fuegos del infierno a toda mujer que por algún motivo recurrió a dicha practica para interrumpir un embarazo, nuestra extraña sociedad aplaude el descarte de la vida y juzga sin piedad a un corazón solitario y sin apoyo.
En medio de esto despertamos a una realidad fría y desgarradora, los medios de comunicación y las redes sociales muestran sin reparo el fallecimiento de una pequeña niña de 12 años, causa de la muerte, desnutrición extrema, nuevamente todos se rasgan las vestiduras juzgado a diestra y siniestra, mostrando las imágenes del velorio y colgando fotos de la pequeña en estado de desnutrición, muestras de indignación por doquier, hasta la próxima noticia, la cuál no tardaría en llegar, una adolescente de tan sólo 14 años asesina a su pareja en complicidad con otros dos jóvenes, la frialdad del hecho deja sin palabras a todo el país, obviamente las redes sociales y los medios de comunicación aprovechan el hecho para hacer su show, todos juzgan, nadie reflexiona. 

Al parecer nos hemos convertido en tierra seca, donde la semilla de La Palabra no puede llegar a germinar, las redes sociales y los medios de comunicación han pasado a ser los espinos y yerbas malas que carcomen la buena semilla, quitándole  luz y  vida. 

Nuestra indiferencia nos acerca más a los sacerdotes y levitas que al ver al prójimo herido y tirado en el camino simplemente lo rodean  para no llegar tarde a su culto. 

Aún así, DIOS nos sigue llamando, no pierde la esperanza en nosotros a pesar de que lo negamos y muchas veces lo crucificamos con nuestras palabras y con nuestras acciones. 

Es tiempo de reflexionar hacía donde va nuestra humanidad, ya que una sociedad sin DIOS tiende a destruirse a si misma, deja de sentir pertenencia por la vida, se mueve entre las sombras del dolor y de la soledad, los valores éticos y morales se convierten en un estorbo para una cultura de muerte que ofrece todo y nos deja sin nada. 

Las cruzadas solidarias, los estados facebookeros y los juicios apocalípticos  resumen de manera lastimera nuestra última semana, sin DIOS y sin vida, pero aún así, todavía hay esperanza, y es que DIOS siempre tiene la última palabra. 

Marce Miranda Loayza 

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viernes, 10 de marzo de 2017

POR LA SALVACIÓN DE MUCHOS

Los preceptos éticos dentro de una sociedad relativista son como pequeñas gotas de agua en un inmenso mar de óleo, es decir, pasan desapercibidos, son los gritos del profeta que grita en el desierto. 

Cuándo la ética y la moral son alejados de la vivencia diaria en sociedad, fácilmente el ser humano cae presa de su propia ambición, se destruye a si mismo y deja de valer por la vida y por el prójimo. 

De manera mentirosa y abusiva se pretende hacer creer que el ser humano no tiene límites, que lo único verdaderamente importante es satisfacer las necesidades individuales, bajo esta falsa premisa se valida todo, desde el alcoholismo hasta el aborto. 

El cristianismo en este sentido no tiene cabida dentro de una sociedad relativista y por ende debe ser reemplazando por creencias que vayan más en concordancia con los tiempos actuales, DIOS es reemplazando por dioses a la carta, sin ninguna carga ética o moral, son simples sombras en la oscuridad carcomiendo el corazón y el alma del ser humano. 

Es por esta razón que la IGLESIA no puede, por más llamativo que parezca, dejarse llevar por los tiempos actuales, si bien la actividad pastoral propia de  la IGLESIA es abrir las puertas del perdón y de la misericordia a todos aquellos que la busquen, no se puede avalar hechos moralmente inadecuados. 

El mandato de la IGLESIA es claro, anunciar y denunciar, el llamado a la conversión es generalizado, pero debemos comprender y entender que este anuncio no es aceptado por todos, que una gran parte de la humanidad simplemente le dan la espalda para seguir sus propios caminos, si bien la IGLESIA debe “primeriar” su salida a las periferias humanas, no puede y no debe dejarse llevar por las corrientes actuales que avalan todo, acá toma una relevancia importante la conversión y el arrepentimiento, sin los cuales la vivencia coherente del EVANGELIO es imposible. 

Las puertas de la IGLESIA si bien deben permanecer abiertas para la salvación de todas y todos no se puede llegar a olvidar que la misericordia va de la mano del arrepentimiento, no actúa a sola proposición, es condicionada a la conversión, DIOS es misericordioso pero no es tonto. 

Por la salvación de muchos ( no te todos) fue derramada la SANGRE DE CRISTO, desconocer esto a título de misericordia es ir en contra del mismo EVANGELIO, el mensaje es claro, DIOS llama a todos, pero no todos lo aceptan. 

La misericordia y el perdón van de la mano de la conversión, sin ella ambos preceptos caen en un relativismo vacío lleno de falsas promesas. 







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jueves, 2 de marzo de 2017

UN SALMO DE CONFIANZA

El Salmo 23 señala, "El Señor es mi pastor, nada me falta", sin embargo en reiteradas oportunidades esto no sucede, pues llegamos a sentir soledad, frustración, ansiedad, dolor, etc., pareciera que nos falta todo, el corazón se llena de dudas y hasta de rencor, la impotencia de no poder cambiar nuestra realidad nos arrastra hacía la duda y el rechazo a DIOS y su palabra.

Si al estar con DIOS nada nos falta, ¿porqué sentimos que nos falta todo?, la FE muchas veces nos queda corta y a pesar de evidenciar día tras día la presencia de su AMOR en nuestras vidas, seguimos exigiendo que DIOS obre según nuestros deseos y berrinches.

"El Señor es mi pastor, nada me falta", es una afirmación de FE, si estoy con EL nada me faltara a pesar de que falte todo, ahí interviene la palabra «confianza», confianza en DIOS y su palabra, suena duro y hasta injusto, pues pareciera que estuviésemos en éste mundo para sufrir, para ser probados hasta el límite para ver si somos merecedores del Reino de DIOS, pero no es así, estamos aquí para ser felices, aunque para alcanzar está felicidad debemos seguir los caminos que nos traza DIOS que por lo general son muy distintos a los nuestros.

Para llegar a este punto debemos llegar a comprender que el dolor es parte esencial de la vida, ya que sólo en el podemos entender lo frágiles que somos por una parte y por otra que sólo en DIOS podemos sobrellevar el dolor, no digo que este desaparezca, solo que se hace más llevadero, pues fiel es DIOS que no permitirá que seamos tentados con algo superior a nuestras fuerzas, ya que junto con la prueba DIOS también proveerá las soluciones.

Solo queda confiar y seguir confiando con esperanza y amor para que desde el fondo del corazón podamos decir "El Señor es mi pastor, nada me falta".


Marce Miranda Loayza




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lunes, 20 de febrero de 2017

VOCES EN EL DESIERTO

La presencia de DIOS entre nosotros fue siempre un misterio, en la tradición veterotestamentaria la manifestación divina se daba a través de los profetas, en cuyas voces el pueblo encontraba alivio y sosiego.

JESÚS y su irrupción en la historia de la humanidad cambio radicalmente la forma de comunicación entre DIOS y el hombre, la mediación profética quedó opacada ante la presencia de CRISTO, en ÉL la humanidad encuentra la mediación y el fin, el Alfa y la Omega, los intermediarios ceden terreno ante la presencia del Mesías prometido.

21 siglos después la comunicación entré DIOS y la humanidad, si bien sigue centrada en la figura de JESÚS, la sociedad se a visto nuevamente necesitada de una voz profética, que anuncie y denuncie, que haga presente la voz de DIOS entre su pueblo. 

DIOS, a pesar de que muchos nieguen su accionar entre nosotros, sigue haciéndose presente en medio de su pueblo, las voces proféticas no han parado de hablar a través de los siglos, si bien la revelación máxima de DIOS la encontramos en la persona de JESÚS la acción profética no a cesado.

Los medios de comunicación al ser  tan diversos y de libre acceso dificultan discernir entre un simple payaso con buena retórica y un profeta guiado por el Evangelio, el primero por lo general busca reconocimiento, fama y poder mientras que el segundo sólo busca la construcción del REINO de DIOS.

DIOS sigue haciéndose presente en medio de su pueblo, la voz profética no ha cesado, tampoco ha cambiado la respuesta que se da al profeta, desprecio, descalificaciones y denuncias falsas, el final del profeta siempre será el mismo, el martirio.

La profecía definitivamente va ligada a la santidad, es ahí, en este estado de gracia dónde el profeta encuentra el culmen de su accionar, su relación con DIOS se vuelve cercana y es justamente de esta cercanía que nace la voz profética, la realidad humana vista a través de los ojos de DIOS exigen y obligan  al profeta a alzar la voz en busca de justicia e igualdad.

La prédica del profeta sigue estando llena de matices, toma de la realidad que le toca vivir ejemplos y vivencias las cuáles se convierten en mensajes y anuncios, los cuáles se impregnan del mensaje divino constituyéndose así en exégesis teológicas de la realidad a la cuál se busca cambiar.

La prédica profética sigue haciéndose presente entré nosotros, es sólo cuestión de escuchar y discernir, DIOS nunca se queda callando, aún más en éstos tiempos.

Y tú, ¿estás dispuesto a escuchar las voces del desierto?.

Marce Miranda Loayza

lunes, 6 de febrero de 2017

QUE NO SE REPITA NUNCA MÁS !!!

Hace poco se conmemoró el 72 aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el horror de los campos de concentración nazi fácilmente se condensa en las vivencias de los sobrevivientes de este campo de horror, el nazismo creó un infierno donde los gases letales y los hornos crematorios formaron el ambiente perfecto para respirar odio, tristeza y dolor.

Cada año al conmemorar la liberación de dicho campo salen a relucir los intelectuales de bolsillo,  aquéllos que sólo leen estados de Facebook y escriben obras frondosas de 140 caracteres en Twitter,  muy sueltos de lengua comparan el horror de éstos campos con la situación actual de Palestina, no podemos negar que las políticas de Israel referidas a la Franja de Gaza y de Palestina en general caen fácilmente en lo que es el abuso y la injusticia, en pocas palabras tienen sometido a todo una nación a base de balas y bombas, de esto no queda duda, debiendo la ONU y sus organizaciones obligar al Estado de Israel a sellar un acuerdo que garantice la vida y el territorio del pueblo palestino.

La situación de Palestina es atroz,  pero no por ello se puede olvidar tan fácilmente los horrores de los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial, la maquinaria de muerte ingeniada para torturar y matar no tiene parangón dentro de la historia de la humanidad.

En todo caso lo más parecido en la actualidad a ese horror no es la grave situación del pueblo palestino,  ni las atroces guerras en Medio Oriente, Darfur y sus horrores ignorados por los intelectuales del Facebook y de los supuestos defensores de los Derechos Humanos es sin duda alguna una pequeña sombra de lo que fue Auschwitz-Birkenau.

La humanidad sigue repitiendo sus errores, callando injusticias y sustentando muerte,  ojalá y nunca más se llegue a los extremos de los campos de exterminio nazis,  dónde con justa razón se llegó incluso a dudar de la presencia de Dios.




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Marce Miranda Loayza



jueves, 22 de diciembre de 2016

UNA NAVIDAD DIFERENTE, PERO A LA VEZ LA MISMA DE SIEMPRE

Pasar NAVIDAD en familia fue desde muy pequeño una enorme bendición, sentir el olor a Picana que mi abuelita comenzaba a preparar en “anafe” casi desde media mañana, armar el árbol y el pesebre con mi mama, esperar la oración que siempre realizaba mi abuelita, escuchar la Radio Panamericana y su famosa cuenta regresiva, oír los chistes de mi tío, saborear el rico ponche de frutas que hacia mi tía, estar todos juntos en la mesa, definitivamente eran bendiciones que en mi niñez y adolescencia alumbraron mi vida.

Varios años después la mesa se ha hecho cada vez más chica, primero partió mi abuelito (Tati),  luego mi tía, después mi abuelita (Lolita) y recientemente mi Tío querido, todos ellos seguramente estarán en plenitud en la Gloria de Dios, la mesa es cada vez más chica, la Navidad será distinta este año, pero a la vez será la misma, si bien se sentirán las ausencias de mi hermano y su familia que viven en el extranjero y la perdida de mi tío que partió a la Casa del Padre, la NAVIDAD seguirá siendo la misma, ese momento mágico en que DIOS se hizo uno entre nosotros, naciendo en un humilde pesebre de Belén entre forra y animales, purificando así nuestra humanidad con amor y sacrificio, tal vez se escurran  algunas lágrimas por ahí, pero la NAVIDAD será la misma, la FE consuela y fortalece el alma, el Niño JESÚS está por nacer y con él todas nuestras esperanzas.

El mejor regalo de todos en NAVIDAD es JESÚS, recíbanlo en familia con amor, esperanza y humildad, que los regalos cedan terreno al milagro de la vida y a la bendición de estar juntos  en familia.

FELIZ NAVIDAD A TODOS….me despido por un tiempo, nos vemos el 2017.


Marce Miranda Loayza


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