LA PERCEPCIÓN DE LA POBREZA
Bolivia atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente y no se trata únicamente de cifras macroeconómicas o balances fiscales; el problema es más profundo y está ligado al deterioro institucional y moral que ha marcado la vida cotidiana de la población y su manera de percibir la realidad económica. Durante dos décadas de administración socialista, el país fue conducido a una situación límite en la que el despilfarro de recursos públicos y la corrupción sistemática terminaron por vaciar las arcas del Estado y erosionar la confianza ciudadana en cualquier proyecto político que se presente como redentor. El colapso económico actual no es una abstracción ni un fenómeno espontáneo, responde a decisiones políticas concretas concentradas en un liderazgo específico, acompañado por una red de complicidades que prefirió guardar silencio mientras el saqueo se convertía en norma. La responsabilidad histórica no recae únicamente en Evo Morales o Luis Arce, también alcanza a los...






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