lunes, 28 de noviembre de 2011

FIEBRE DE EXORCISMOS


Estamos viviendo una especie de fiebre exorcista hollywoodense puesto que periódicamente se vienen estrenando películas que tratan el tema en cuestión, y es que a nuestra sociedad le encanta consumir este tipo de films, pareciera que lo oscuro, lo terrorífico, lo demoniaco fuesen temáticas de relevancia por encima de la pobreza o la desnutrición infantil, vasta echarle un vistazo a las carteleras cinematográficas o a las grillas televisivas para ver que abundan películas y programas llenos de fantasmas y demonios con efectos especiales espectaculares y bajo nivel intelectual.

Definitivamente nuestra sociedad ve con buenos ojos todo lo que se refiere a lo maléfico o maligno y es que esto vende más y el público lo saborea hasta el cansancio, somos consumidores de lo oscuro, pero no por esto podemos llegar a relativizar al verdadero mal que aqueja a nuestra humanidad que es la indiferencia, poco a poco nos hemos vuelto egoístas, clasistas, individualistas, inmediatistas, por ende el dolor humano ya no nos interesa o simplemente lo vemos por televisión, lloramos un poquito y ya, la empatía cada día es más escasa, predominando la indiferencia y el egoísmo.

Cada año que pasa suben más y más las horrendas cifras de suicidios entre jóvenes y adolescentes, ni que decir del aumento en consumo de sustancias controladas y alcohol, la violencia intrafamiliar, maltrato y prostitución infantil, tráfico humano, etc., etc., son terribles males que aquejan a nuestra pobre humanidad, pero obviamente, al no ser temas rentables, simplemente no se los toca en la esfera hollywoodense o en las cadenas televisivas, preferimos hacernos de la vista gorda y ya, relativizando con ello el mal y la oscuridad, disfrazándola de sano entretenimiento.

Lo preocupante de todo esto es que la sociedad está creando personas insensibles al dolor ajeno los cuales se comportan como autómatas ante las directrices de los medios, lloramos, reímos, nos afligimos según las pautas que dan los mas-media, el sano discernimiento va desapareciendo por ende también la conciencia y la autodeterminación. A mi humilde parecer el mal se viene manifestando en nuestra sociedad justamente en esto, sino como entenderíamos la enorme cantidad de suicidios entre adolescentes y jóvenes, como entenderíamos las constantes guerras, como se llegaría a entender los femicidios y el maltrato infantil, el mal esta ganando terreno en esta sociedad injusta que nosotros mismos hemos construido.

Ahora bien, no cabe duda que todo lo mencionado son verdaderos males con los que se tiene que lidiar día con día, pero no podemos, ni mucho menos, dejar de mencionar con cierta preocupación el incremento de situaciones, llamémosles, “inexplicables”, donde pareciera que el mal se apodera de una determinada persona para hacerla padecer sufrimientos inimaginables, estos sucesos van de la mano de una visión relajada y hasta incrédula de la maldad, se satiriza con lo demoniaco y se lo relativiza, no se puede jugar con lo que no se conoce.

El mal también puede llegar a manifestarse de manera explicita, de esto existen varios reportes y registros, no hay que tomar a la ligera estas situaciones, el ritual del exorcismo ya no es un TABU del cual no se deba hablar ya que estos son cada vez más frecuentes, esto debemos tomarlo definitivamente como parte de LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS, los cuales nos muestran el rumbo oscuro y frenético que esta tomando la humanidad, la cual se aleja cada vez más de la verdad de la revelación DIVINA, para abrazar creencias erradas las cuales supuestamente traen consigo bendiciones y bienestar, pero en el fondo solo conllevan mentiras y fraudes.

El mal anda suelto por ahí y no hay que tomarlo a la ligera y les aseguro que es mucho más tenebroso y maléfico que el que muestra la fiebre de exorcismos hollywoodenses, pero también les aseguro que la noche es siempre más oscura antes del amanecer..