viernes, 6 de febrero de 2015

¿PERSONALIDAD REAL O PERSONALIDAD VIRTUAL?

A pesar de los 5 sentidos que posee el ser humano y a la capacidad de raciocinio que este tiene, nunca antes los ojos de la humanidad habían estado tan cegados a tal punto de no poder ver la realidad en la que se desenvuelve, el egocentrismo y el hedonismo de una sociedad ensimismada a convertido a mujeres y hombres en una especie de autómatas que solo viven para si mismos, incapaces de ver en el otro a su prójimo,
nos encontramos inmersos dentro del mundo de la Internet, construyendo realidades virtuales olvidándonos así de nuestro contexto y de nuestra realidad, de esta manera tenemos casi a tres generaciones inmersas completamente en las redes sociales donde amoldan a gusto y placer una especie de personalidad virtual alejada totalmente de la realidad.

El uso de las redes sociales y los servicios de mensajería ya forman pare del diario vivir de la sociedad del siglo 21 con todos los beneficios y peligros que esto lleva consigo, si bien estos medios de comunicación alternativos han desarrollado diversos filtros para optimizar el buen uso de estas plataformas todavía no se puede evitar del todo el mal uso de las redes sociales, auque siendo sensatos esto solo ocurrirá cuando se desarrolle adecuadamente una conciencia moral sobre el uso de estos medios.

Las redes sociales ya forman parte de la personalidad del ser humano se podría decir que son una extensión de la misma, en ellas expresan ideas, pensamientos, anhelos, sueños, tristezas y no son pocos los que plasman sus más profundos miedos o fracasos, esto ultimo puede llegar a ser particularmente peligroso en especial para adolescentes y jóvenes que ven en las redes sociales el lugar perfecto para desahogarse en este sentido es común ver “estados” de Facebook o Whatsapp cargados de dolor, lo curioso de ello es que en muchos casos este dolor plasmado en las redes no es demostrado fuera de ellas, en este sentido se podría llegar a pensar en la existencia de dos personalidades, la que se expresa a través de las redes sociales y la que se muestra en el ámbito social normal.

Al tener las rede sociales la facilidad de disfrazar, ocultar o exagerar virtudes o defectos se convierte indudablemente en el espacio ideal para plasmar una especie de alter ego totalmente diferente a la personalidad real, lo peligroso de esto es que tenemos a casi dos generaciones construyendo una personalidad virtual la cual al ser germinada en las redes sociales solo llega a ser virtual y jamas real.

Una personalidad virtual difícilmente puede llegar a afrontar dificultades o problemas en el ámbito real, pues las respuestas a situaciones conflictivas fuera de las redes sociales necesitan decisión, interacción, empatía y asertividad, herramientas que solo se desarrollan en un ámbito real, la virtualidad por así decirlo solo ahonda la inseguridad disfrazándola de valentía,  esto puede llevar a la persona a tener conflictos y problemas a la hora de desenvolverse en espacios físicos concretos al no estar acostumbrado a una interacción normal.

El esconderse tras las redes sociales solo disfraza inseguridades y miedos con un “me gusta”, de esta manera tenemos personalidades fuertes y asertivas en el “Facebook” pero que no pueden o no saben desenvolverse en la vida real donde salen a relucir todas sus debilidades y flaquezas, situación que en casos extremos puede llevar a una fuerte depresión o inclusive el suicidio.

Ojala que la humanidad no pierda el gusto por hablar e interactuar, ojala que nunca se pierda el placer de escribir y de leer y que no sea remplazado por “chats” o "caritas felices", lo hermoso de la personalidad humana no radica solo en sus fortalezas sino también en sus debilidades ya que solo con ellas podemos encontrar y reconocer a nuestro prójimo como igual, solo así se construye sociedad solo así podemos llegar a llamarnos seres humanos.