lunes, 7 de noviembre de 2011

TODO VALE Y A LA VEZ NO VALE NADA


Se dice que vivimos en otros tiempos, donde todo vale y a la vez no vale nada, donde no se mide con la misma vara a todos, y donde algunos son más seres humanos que otros, ya que mientras algunos viven en ostentación de enormes riquezas y lujos la mayoría se debate entre la pobreza y la miseria.

En esta nueva sociedad que se va gestando no hay espacios para códigos morales y éticos, pues se dice que cada quien es dueño de su propia verdad, se manipula la opinión a más no poder generando con eso individualismo, inmediatismo, hedonismo y egoísmo todos estos elevados hasta el extremo, para colmo la tan publicitada globalización solo nos viene de un lado, imponiéndonos sutilmente modos de vivir, pensar, actuar, etc., la supuesta cultura occidental de libertad y felicidad no es otra cosa que el sinónimo del no importismo y la impunidad.

Los medios de comunicación nos imponen “sus propias verdades” las cuales nosotros aceptamos y abrazamos como nuestras, ya no importa que el sufrimiento humano sea utilizado para ganar audiencia o reconocimiento, la exclusiva definitivamente pasó a valer más que el dolor humano.

El amor a llegado a relativizarse de tal forma que la juventud actual prefiere vivir el momento pasarla bien sin medir consecuencias que llegar a comprometerse con alguien o con algo pues se prefieren las emociones intensas que la paciencia y la perseverancia, lo triste es que a raíz de esto la humanidad cada día que pasa se siente más sola y desamparada, busca respuestas eso si, pero muy pocas veces las encuentra.

Vivimos en tiempos de descontento general, la violencia, la venganza y la guerra son el pan nuestro de cada día, pareciera que poco a poco nos hemos acostumbrado a ver sangre e injusticias, la indignación crece, pero lastimosamente lo hace de manera desordenada y sin fundamentos creando con ello espacios para la violencia y la represión, como vemos la paz y el amor no encuentran su momento.

DIOS no tiene cabida en una sociedad que solo piensa en si misma, toda expresión o manifestación que exprese cierto sentimiento de FE es visto con recelo y hasta desprecio, se piensa erróneamente que cada quien puede idealizar la FE y crear con ello su propia forma de interpretarla y vivirla, en este sentido el compromiso con el prójimo y sus necesidades simplemente desaparecen ya que solo basta con sentirse bien con uno mimo, los demás no importan, los demás están de sobra.

Lastimosamente la humanidad se empecina en seguir este tortuoso camino de destrucción, violencia y estupidez, vivimos al limite y donde todo vale y a la vez no vale nada nos sentimos aislados, solos, presos del consumismo y la soledad, mientras tanto DIOS sigue llamando y esperando, ojala y aprendamos a escucharlo con prontitud, ya que un corazón vacío, sin esperanzas es mucho más fácil de controlar y manipular.

El miedo hace presa de las conciencias, ya que muchos prefieren callar por temor a quedar mal o no encajar en esta sociedad globalizada y tonta, lo que no sabes es que al guardar silencio pasan a formar parte de un todo que no vale nada y que al final se quedara sin nada.

A mi humilde parecer un verdadero cristiano no puede quedarse callado ante la injusticia o simplemente mirar de palco el sufrimiento humano, no podemos caer en relativismos y formar parte de un todo que al final nos quita la identidad, es tiempo de despertar nuestra conciencia para así no pertenecer a una sociedad donde todo vale y a la vez no vale nada.