jueves, 17 de noviembre de 2016

LO VIRTUAL, LO REAL Y LA PERSONALIDAD

Los medios de comunicación alternativos (redes sociales, plataformas de mensajería, blogs, etc.) han llegado a constituirse en la principal fuente de información de las generaciones "nativas" de la era informática,  pero no solo ello, también encuentran en especial en las Redes Sociales una extensión de su personalidad.

En ambos casos nos encontramos con varios puntos dignos de análisis,  al ser estos medios de comunicación alternativos de libre acceso, resulta fácil manipular la información,  lo cual conlleva, no solo dar por cierto una mentira, también se puede llegar a manipular emociones,  sentimientos y decisiones con todo lo que esto conlleva.

En el caso de las Redes Sociales, las generaciones "nativas" de la era informática han encontrado en ellas la plataforma ideal para hacer conocer sus pensamientos y sentimientos,  construyendo con ello una especie de "personalidad virtual" que muchas veces no llega a coincidir con la personalidad real.

Las imágenes sensuales y sugerentes que "cuelgan" en sus Redes Sociales jovencitas y adolescentes son parte inherente de esa personalidad virtual que se forja en la Internet,  la belleza y sensualidad retocada por un sin fin de filtros y aplicaciones construyen valga la redundancia una realidad retocada de si mismos, siendo los likes y comentarios sobre éstas imágenes una especie de "reconocimiento social" que se construye alrededor de la Internet. 

La generación virtual se expresa a través de las redes sociales por ende no resulta extraño encontrarnos con "estados" llenos de frustración,  dolor, tristeza, amargura,  amor y felicidad,  siendo el principio el mismo, es decir,  buscar reconocimiento, lo peligroso de estos extremos radica en el desconocimiento general de una personalidad real la cual necesita y exige más que solo unos simples "likes" o unos cuantos comentarios,  se pierde el poder de un buen abrazo o la fuerza de una caricia, la soledad no desaparece con unos cuantos "me gusta", por el contrario se profundiza al perder la capacidad de expresar sentimientos fuera de las Redes Sociales.

La necesidad de reconocimiento va de la mano de un sentimiento de soledad y tristeza profunda, se suple la compañía o el cariño humano con likes o comentarios en las Redes Sociales,  de esta manera surgen "estados" lastimeros llenos de mensajes tristes o negativos confundiendo desahogo con el simple hecho de querer llamar la atención.

Cimentar los sentimientos y la personalidad en éstos medios camufla la verdadera esencia del ser humano, la esconde tras estados lastimeros o selfies sensuales, se pierde la belleza de la palabra y se la suplanta por emoticones,  hablar ya es sinónimo de chatear, y a pesar de tener miles de amigos y seguidores en las distintas redes sociales la soledad hace presa de una sociedad "conectada" y a la vez tremendamente solitaria y triste.

Soy un convencido de que la educación y la formación en valores son la llave para una adecuada utilización de estos medios, el entorno familiar inmediato es clave a la hora de normar el uso de estas redes y generar alternativas (juegos, horarios,  salidas familiares,  etc.), en lo que toca a adultos que ven en las Redes Sociales un espacio de desahogo personal sobre su vida y sentimientos quizá sea hora de buscar ayuda en amigos y familiares reales.

También es necesario precisar que DIOS también se hace presente en las Redes Sociales,  es solo cuestión de buscar, el EVANGELIO  dice presente en estos medios.

Educación y Fe son indispensables a la hora de utilizar éstos medios, la primera nos ayuda a reconocer límites a la hora de publicar algo en las Redes Sociales y la segunda nos da la certeza de qué sólo en DIOS encontraremos reconocimiento y consuelo.

Marce Miranda Loayza

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