Martín Heidegger decía: "“El ser humano habla. Hablamos en la vigilia y en el sueño. Hablamos sin parar, incluso cuando no pronunciamos ninguna palabra". Por lo expuesto, el lenguaje es característica exclusiva del hombre. No existe otra criatura capaz de hilvanar infinidad de palabras para dar sentido a sus ideas, pensamientos y sentimientos. La evolución y la hermosura del lenguaje fluctúan con el tiempo, a veces llega a niveles inimaginables de belleza, en otras ocasiones se estanca y esconde detrás de lo políticamente correcto. Noam Chomsky señala que existen dos tipos de lenguaje: uno interno (lenguaje propio) y otro externo (influencia externa). Yo añadiría la existencia de un lenguaje impuesto, es decir, un lenguaje pre diseñado el cual no requiere su racionalización, simplemente su mera repetición. Entonces, cabe la pregunta: ¿el uso del lenguaje impuesto requiere de la racionalización de las palabras? Ciertamente, no. Basta su memorización y poste...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza