miércoles, 19 de diciembre de 2012

DEJEN DE MATAR A LOS NIÑOS

Los hechos sin nombre acaecidos en Newtown Connecticut, donde un joven de nombre Adam Lanza, fuertemente armado arremetió contra una escuela matando a 20 niños a sangre fría para luego quitarse la vida a traído nuevamente sobre el tapete el control sobre la venta de armas en EEUU, muchos pensaran que esta problemática solo afecta a  las retorcidas mentes de muchos norteamericanos que extrañamente piensan que teniendo una arma de fuego debajo de su almohada están defendiendo sus derechos constitucionales, pero mirando fríamente esta situación vemos que los alcances de la esquizofrenia norteamericana y su amor indiscriminado hacia las armas de fuego tienen lastimosamente un alcance mundial.

La venta de armas a nivel mundial es uno de los negocios más lucrativos existentes en la actualidad, hablamos de miles de millones de dólares de ingresos al año por la comercialización de todo tipo de armamentos, desde una pequeña 22, hasta rifles de asalto de gran calibre, para que un “negocio” de esta envergadura sea realmente rentable se necesita en definitiva un buen mercado donde comercializar la enorme diversidad de armamento que surge año tras año y que mejor para ello mantener en vilo permanente a la sociedad entera, el miedo y la psicosis colectiva son fuertes aliados de los fabricantes y distribuidores de armas pues una sociedad constantemente asolada por el miedo es una sociedad fuertemente armada para defenderse de las sombras creadas por las mentiras, mismas que son sostenidas y difundidas de manera brillante por los medios masivos de comunicación, de esta manera se construye una sociedad que vive en un miedo eterno.

Obviamente no todas las armas de fuego son comercializadas dentro de los EEUU, existe un gran remanente que sale al mercado internacional, como no en todos los países se venden rifles de asalto y armas cortas como si fueran pipocas el mercado "negro" termina siendo el destino final de estos armamentos, el cual distribuye su “stock” a grupos delincuenciales, guerrillas y carteles del narcotráfico, otra importante partida de armas son destinadas a las distintas guerras que existen en el mundo, la ecuación es simple, a mayor “demanda” de armas de fuego, mayor es la producción de las mismas, lo que genera miles de millones de dólares de ganancia neta para los magnates de la guerra y de la violencia.

Todo este circulo de violencia generalizada hace que no solo sean 20 los niños muertos por armas de fuego, sino que sean miles los que sufren las consecuencias de las guerras, de los asesinatos, de la violencia familiar, son miles los que mueren año tras año a consecuencia de disparos y balas arteras que siempre terminan lastimando a los más pequeños, si bien muchos de estos asesinos tienen rostro definido, llámense Adam Lanza o tropas de asalto de algún país en guerra, los verdaderos culpables, los verdaderos asesinos son los que comercializan con el terror y con el sufrimiento humano, los verdaderos culpables son los que llenan las calles de balas y armas, los verdaderos asesinos son lo que llenan de miedo y desconfianza a la gente, los verdaderos asesinos son los que comercializan y lucran con las armas.

El ser humano como vemos se ha empecinado en mantener una cultura de violencia bajo el techo de “derechos constitucionales”, “legitima defensa” o “guerra justa”, dejando de lado las necesidades básicas de las personas, si tan solo se destinara la mitad de lo que se invierte en la producción de armas de fuego en palear el hambre y la pobreza en el mundo se salvarían millones de vidas de niños que mueren por hambre y desnutrición, pero esto lastimosamente esta lejos de suceder, a nosotros como sociedad nos toca exigir que se dejen de comercializar armas de fuego, que exista un control estricto sobre estas, no se puede permitir que sigan matando a niños inocentes, no se puede vivir con miedo, es hora de abrir los ojos y ver claramente quienes están llevando al ser humano hacia su propia destrucción….DEJEN DE MATAR A LOS NIÑOS.