lunes, 24 de mayo de 2010

LATINOAMERICA, 200 AÑOS DESPUES


Entre el 2009 y el 2011, en Latinoamérica, se vienen celebrando los gritos libertarios, que dieron origen a la independencia de la región, 200 años después, el continente, aun sigue en busca de su identidad y de su lugar en el contexto mundial.

Con la llegada de la independencia, las republicas nacientes, no cambiaron en nada la situación de los indígenas originarios, ya que la tan ansiada emancipación, solo llego para los criollos y mestizos; el trato desigual, abusivo y discriminatorio hacia los indígenas se mantuvo hasta nuestros días, si bien, en los últimos años, estos han logrado acceder a la palestra pública y han dado pasos importantes para su inclusión en la toma de decisiones, todavía falta un buen trecho por recorrer en este tema.

La inestabilidad política de la región, abrumada por continuos golpes de estado, con regimenes militares que le debían su total lealtad a intereses externos, no solo violaron repetidamente los derechos humanos, de sus ciudadanos, donde la cifra de muertos y desaparecidos, llegan a miles, sino que también endeudaron a la totalidad de los países latinoamericanos con cifras millonarias, deudas, que siguen persiguiendo al continente hasta nuestros días; es también bueno recordar que en plena guerra fría, tanto EEUU, como la ex Unión Soviética, miraban a nuestro continente como una tabla de Risk (juego de mesa), donde ambos hacían hasta lo imposible para alinear gobiernos y territorios a sus mezquinos intereses.

Si bien el continente logro obtener su independencia, todavía no encuentra su total emancipación política ni económica, aún dependemos de la ayuda monetaria externa, las cuales siempre llegan ligadas a la aplicación de determinadas medidas en el plano político, el FMI o el Banco Mundial, siempre condicionaron su “ayuda” a cambio de la ciega implementación de políticas económicas por parte de los gobiernos latinoamericanos; se nos impuso el modelo capitalista, como la salvación para nuestros problemas, lo curioso es que estos no disminuyeron, mas bien, se incrementaron, solo se llego a superar índices de pobreza en nuestro continente, con una visión más social de la economía; aunque se consiguió la ansiada soberanía, esta muchas veces vino condicionada a poderes externos, inclusive en la actualidad, existe bases militares extranjeras que operan en nuestro continente, lo cual nos hace débiles al momento de defender nuestros intereses y derechos.

Hace 200 años empezaron los gritos libertarios en la región, pero solo a partir de la década de los 80 del siglo pasado, se pudo llegar a consolidar los regimenes democráticos en el continente, lastimosamente esta democracia fue y en muchos casos es excluyente, ya que si bien indígenas y clases trabajadoras tienen el derecho de acceder al voto, en la mentalidad patronal y paternalista que todavía existe en el hemisferio, estos todavía no tienen la posibilidad de acceder a cargos jerárquicos en la administración pública en la mayoría de nuestros países.

En el ámbito religioso – cultural, la emancipación recién esta empezando a llegar, puesto que por siglo y medio, no se valorizo las culturas y creencias ancestrales de nuestros pueblos, llegando muchas veces a satanizarlas y tildarlas de ignorancia, es mas, a tanto llego el menosprecio por los avances intelectuales, arquitectónicos, astronómicos, cosmogónicos de los pueblos originarios de nuestro continente, que se los elimino, en muchos casos, en su totalidad de la malla curricular de las escuelas y casas superiores de estudio, es más, muchas veces se insinuó que estos conocimientos ancestrales eran obra de los extraterrestres, tratando con ello, de tener a menos la riqueza cultural de nuestros pueblos; en el aspecto religioso ni que se diga, todas la creencias anteriores a la colonia fueron tachadas de idolatría, castigadas severamente con la excomunión, solo a partir de los años 60 del siglo pasado, se han vuelto a redescubrir la belleza que encierran estas creencias, lo que el concilio Vaticano II bien llamo “las semillas del Verbo”.

Como vemos, Latinoamérica, 200 años después, todavía sigue luchando por su independencia, tanto económica como política, si bien en estos últimos tiempos se dieron importantes pasos, para sacar de la miseria y el subdesarrollo a nuestra gente, como es el caso de Brasil, que dio un salto importantísimo en la palestra mundial, todavía nos falta un largo camino por recorrer, un camino que indefectiblemente lo debemos recorrer juntos, ya que solo en la unidad encontraremos fortaleza.

Somos un continente aguerrido, luchador, pero también creyente y lleno de Fe, que avanza hacia su liberación total, para alcanzar su destino, dar esperanza a los justos, y como los predijo alguna vez Don Bosco, iluminar al mundo.