domingo, 7 de junio de 2009

EL AREA VIP DE DIOS


Este fin de semana se llevara a cabo en La Paz el concierto del cantautor cristiano – evangélico Jesús Adrián Romero, el evento se viene promocionando con varios meses de anticipación y por ende también la pre-venta de entradas, algunas cosas me llamaron mucho la atención sobre el evento, primero la creación de un área VIP (very important people) y luego los precios del concierto.

Para que no genere ninguna susceptibilidad debo primero admitir que las canciones de Jesús Adrián Romero, me gustan mucho y me parece que tienen buenos mensajes, en lo que estoy en desacuerdo, es en el la famosa área VIP, en conciertos de otra índole pues tiene su razón de ser, que es la de lucrar mas (solo las personas con altos recursos económicos se pueden darse el lujo de acceder a un área VIP), cosa que esta clara desde el principio, pero en un concierto de evangelización simplemente no cuadra; se imaginan a Jesús de Nazaret en el sermón de la montaña, que es el mensaje central de se predicación (Mt. 5, 3-12) dividiendo a la gente por su capacidad económica, en primera fila las personas que tengan 300 monedas de oro, y así sucesivamente hasta que al fondo casi discriminados estén los pobres y desposeidos, vuelvo a repetir, no entiendo eso del área VIP en una actividad de evangelización, ¿o es que acaso le lanzaran calzones, brasiers y peluches a Jesús Adrián Romero?, algo parecido paso en CBBA cuando llego para dar un concierto un cantautor cristiano- católico muy reconocido de origen Norteamericano, las entradas eran asequibles solo para gente con ingresos económicos altos, hablo de entradas de 300 Bs. a 140 Bs.

Sobre el tema tengo algunos parámetros que pueden servir de ejemplo, la entrada para el concierto de Marcos Vidal (también cantautor evangélico) no sobrepasaba los 30 Bs. Para Marcos Witt (cantautor evangélico) llegaba a 25 Bs., para el cantautor cristiano – católico Martín Valverde no sobrepasaban los 20 Bs., en los conciertos de Daniel Poli y Luís Enrique Ascoy las entradas eran de 10 Bs. En el caso de Juan Francisco “Kiki” Troia las entradas costaban 10 Bs. Todos ellos con la misma calidad musical de Jesús Adrián. Acá en La Paz tengo a un buen amigo que anda por todos lados cantando con su guitarrita, llevando el mensaje de Cristo, en especial a los jóvenes, el me cuenta que la mayoría de las veces le dan solo un café y una palmadita en la espalda, salvando las claras diferencias (vocal y ejecución musical), el da mucha esperanza y ánimos para seguir a los que le escuchan

No conozco personalmente a Jesús Adrián, por ende no puedo llegar a pensar que el solo quiera generar lucro con sus conciertos y canciones, pero si me da mucha pena, que en un país donde el mensaje de Dios es tan necesario y urgente para calmar los corazones, los odios y dar esperanza para seguir, solo pueda ser visto y disfrutado por personas con altos recursos, relegando a la gente que no tiene esa suerte.

Por mi parte no asistiré a dicho evento, pues prefiero repartir ese dinero entre mis amigos cleferos y lustra botas, mientras escucho en mi Mp3 -Que seria de mí-, de Jesús Adrián Romero.