No pasa un solo día sin que nos encontremos con noticias horrendas ligadas al descontrol en el que se desenvuelve nuestra sociedad. Asesinatos, violaciones, secuestros, son el pan nuestro de cada día. Lo curioso de todo esto, es que pareciera que poco a poco nos hemos acostumbrado a ello, es decir, a desenvolvernos en medio de una sociedad enferma. En este ambiente oscuro, donde la gente honesta vive entre rejas y los amantes de la maldad se desenvuelven tranquilamente en las calles, el ser humano trata de buscar respuestas a esta coyuntura de violencia y horror, y al no poder encontrarlas busca infructuosamente culpables. Obviamente en esta búsqueda omite cuestionase a sí mismo, pues prefiere verse como una víctima más, es por ello que en su afán acusatorio encuentra responsables en la religión, en la fe, y por último, en Dios. A lo largo de la historia el ser humano ha sentado en el banquillo de los acusados a todo aquel que esté relacionado c...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza