Un día sin esperanza es un día perdido, si al llegar la noche solo existiera soledad y tristeza DIOS simplemente no tendría sentido, si pensamos que la vida solo nos ofrece fracasos y caídas DIOS no tendría cabida, ¿acaso la noche no es el precioso preludio de un bello amanecer?, si no existiera la esperanza la humanidad por si misma carecería sentido. Caer es parte de la vida, llorar es parte de amar, en la soledad se construye templanza y en la esperanza la Cruz se convierte en eternidad, ¿acaso el camino al monte calvario no estaba lleno de dificultades y caídas?, incluso en otoño el amor puede convertir los días en primaveras, incluso en la Cruz la muerte sede ante El AMOR que da vida eterna.
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza