miércoles, 5 de marzo de 2014

POR LA PLATA BAILA EL MONO Y SI ES POR ORO CON DUEÑO Y TODO

La entrada del carnaval de Oruro es sin duda una de las más hermosas a nivel mundial, no por nada a sido declarada patrimonio oral e intangible de la humanidad, para muchos el plus que reviste de belleza a esta entrada es su carácter devocional, miles de bailarines llegan a presentar su amor y devoción a la Virgen de la Candelaria, más conocida como la VIRGEN DEL SOCAVÓN.

Lamentablemente en este ultimo carnaval Oruro se vistió de luto, una pasarela construida solo para la ocasión colapso, con el saldo trágico de 5 fallecidos y 94 heridos, luego de este luctuoso hecho los danzarines decidieron seguir bailando argumentando que se debería tener respeto por Virgen y que por ende no se podía parar la entrada folclórica que se estaba desarrollando por las calles de Oruro y es que al carnaval nadie lo puede parar, ni siquiera 5 muertos.

A simple vista uno podría argumentar cierta indolencia por parte de los organizadores del carnaval orureño, pero los motivos para la NO suspensión de la entrada van mucho más allá, yo mismo baile muchos años en distintas fraternidades, por eso se de primera mano lo que a continuación describo.

Las fraternidades folclóricas que participan en la entrada “devocional” del carnaval de Oruro son una especie de mini sociedades de carácter elitista, es decir, para poder bailar en las fraternidades de renombre se necesita no solo “buena platita” sino también tener cierto aspecto físico que vaya acorde con la presencia de la fraternidad, dependiendo del grupo al cual se quiera ingresar a bailar las cuotas de admisión varían desde los 250 bolivianos hasta los 300 dólares americanos (si no es más), la mayoría de este dinero libre de impuestos se va directamente a la Asociación de Conjuntos Folclóricos de Oruro, la todo poderosa ACFO, esta asociación es la que prácticamente controla y organiza todo lo referente al carnaval orureño, hace un par de años el Ministerio de Culturas quiso participar en la organización de dicha entrada, la respuesta por parte de la ACFO no se dejo esperar y fue un rotundo NO y es que a estos señores no les interesa que nadie los controle o fiscalice.

Como dije formar parte de una de estas fraternidades es entrar a mini sociedades elitistas donde la pinta y el dinero juegan un papel importantísimo, pero formar parte de la ACFO ya es otra cosa, la enorme cantidad de dinero que entra a las arcas de esta asociación hace que muchos “fraternos devotos” hayan hecho de esta actividad su forma y medio de vida, una simple investigación develaría que muchos de los miembros de la ACFO poseen “humildes casitas” en distintos lugares del país.

La presidencia de la ACFO esta hace un par de décadas en manos de una afamada fraternidad de caporales con filiales en distintas ciudades del país, si quieren saber cual es, pues es simple, fue la primera en meterle nomas al baile luego del accidente del pasado sábado de carnaval, ¿pero porque seguir bailando despues de tremendo desastre?, la respuesta es simple, el dinero.

La poderosa ACFO no solo recibe buena platita de las cuotitas libres de impuestos de los “devotos”, una afamada empresa cervecera compra la exclusividad de todo el carnaval por una suma que no baja del medio millón de dólares,  pero  no lo hace con dinero en efectivo, lo paga con  la bebida “espirituosa” en cuestión, es así que tenemos miles de latas y botellas de cerveza en las calles orureñas que son comercializadas íntegramente a favor de la ACFO, de esta manera el medio millón se duplica o hasta se triplica fácilmente, los “fraternos bailarines devotos de la Mamita del Socavón”  ni cuenta se dan, solo disfrutan de la cervecita gratis que les cae en sus fiestitas y los que se dan cuenta de este menudo negocio simplemente quieren participar, hace 20 años un grupo famoso de caporales comandados por un ex prefecto corrupto y mañudo quiso participar de las jugosas ganancias del carnaval orureño, le cerraron las puertas en la cara y decidió organizar su “entradita” en La Paz,  así nació el Jiska Anata paceño, por la plata nomas.

Otra fuente de ingreso obviamente libre de impuestos a favor de los “devotos” de la ACFO es la comercialización de asientos para observar la entrada folclórica, los precios van desde los 150 hasta los 1.500 bolivianos, para poder vender estos “puestos” se paga una especie de impuestos a la ACFO, los altos precios hacen que inclusive los mismos orureños se vean impedidos de observar su propio carnaval, como vemos por todo lado les llega platita a los “fieles” de la Mamita del Socavón.

Por todo esto dejar de bailar en la entrada “devocional” del carnaval de Oruro resultaba prácticamente imposible, la cerveza se tiene que vender y no se vende si no se baila, si no hay espectáculo, la plata de los asientos no se puede devolver, por eso el show debe continuar y el carnaval de Oruro es eso, un espectáculo y un negocio.

¿Pero porque los fraternos decidieron bailar?, es simple, las mini sociedades que conforman las fraternidades no se mueven por FE, uno NO entra a bailar en Oruro por devoción, lo hace por la pinta, por las ganas de bailar, por el espectáculo que se da, obviamente no se puede generalizar esto, pues existen muchas personas con una FE que va más allá del show y baila efectivamente por devoción de la Virgen del Socavón, pero por lo visto este sábado de carnaval, estos son cada vez menos, como dije bailar en Oruro es una cuestión de pinta y de estatus, prueba de ello es que siguieron con el baile luego del desplome de la pasarela, mostrando sus galas a todos, menos a la Virgen por la cual dicen bailar.

Ahora bien la industria hotelera orureña es incipiente, las calles no son aptas para un acontecimiento de la magnitud del carnaval de Oruro, las graderías son inseguras, no existe un plan de contingencia para afrontar cualquier imprevisto como el ocurrido el sábado pasado, los hospitales y clínicas no tienen los suficientes medios para una atención adecuada en caso de emergencias, y esto no puede seguir así, la enorme cantidad de dinero que ingresa por concepto del carnaval debe ser fiscalizado, distribuido e invertido en Oruro y  no en las casitas de los “fraternos devotos”, un espacio exclusivo para la entrada carnavalera se hace urgente y necesaria, para ello es necesario invertir y fiscalizar.



Por lo visto por la plata baila el mono y si es por oro con dueño y todo.