miércoles, 12 de marzo de 2014

FE Y DEVOCIÓN A LA BOLIVIANA



Bolivia es un país rico en cultura y tradiciones, una mezcla hermosa entre creencias ancestrales propias de las culturas precolombinas y el cristianismo traído por los conquistadores españoles, siglos de imposiciones, mezclas e imbricaciones dieron como resultado un sincretismo religioso el cual se manifiesta diariamente en el vivir del boliviano común, son expresiones de una religiosidad popular fuertemente arraigadas en el sentir de las personas en toda Bolivia.


Con el pasar de los años estas manifestaciones de Fe y Devoción fueron mutando, cambiando, lastimosamente en muchos casos alejándose radicalmente tanto de las creencias precolombinas como del cristianismo, el folclore y la devoción  se encuentran unidas en una especie  de sociedad no para acercar al devoto hacia la divinidad o la trascendencia sino más bien para conformar una  alianza extremadamente lucrativa la cual genera miles de dólares libres de impuestos a favor de los llamados “devotos”.



En Bolivia existen literalmente miles de entradas folclóricas ligadas a alguna iconografía religiosa, desde advocaciones a la virgen, pasando por los diferentes apóstoles hasta llegar a las distintas figuras que se tiene sobre Jesucristo, cada una de estas entradas grandes o pequeñas se encuentra auspiciada por alguna de las grandes empresas cerveceras de Bolivia, logrando así un lucrativo negocio tanto para las distintas cerveceras como para los “devotos”, lo cual a llevado a la cultura, fe y a la devoción a un segundo plano ya que lo que prima es el consumo de bebidas alcohólicas con todo lo que esto conlleva, peleas, asaltos, violaciones, asesinatos, etc., cada entrada folclórica ligada a alguna figura religiosa termina en una  “divina” borrachera.



La ostentación de poder y de recursos económicos se constituye en otro fenómeno de la cultura religiosa popular, mientras más sea la suntuosidad de las llamadas “fraternidades” más reconocimiento y elogio reciben, y no hablo solo de la entrada folclórica en si, esto va desde su preparación en ensayos, fiestas, invitaciones, trajes, etc., de esta forma vemos fácilmente artistas de la talla de Bronco o Ana Bárbara entre otros cantando de forma exclusiva para distintas fraternidades en sus fiestas o ensayos, mientas más se gaste y se demuestre un poder económico ostensible mucho mejor, de esta forma se gastan millones de dólares en  algunas entradas como ser la de JESÚS DEL GRAN PODER donde la FE  y la DEVOCIÓN pasan a ser una excusa para  ostentar poder y dinero y para generar riquezas libres de impuestos.



Pero la FE y la DEVOCIÓN en Bolivia no solo se demuestran mediante bailes folclóricos en fiestas patronales, también existen varias peregrinaciones religiosas, se realizan caminatas inclusive de días para cumplir promesas o pedir favores a determinadas iconografías religiosas, la mayoría de estas advocaciones de María, la Madre de Jesús, las más importantes son ya una tradición religiosa boliviana, familias enteras emprenden caminata hacia los distintos santuarios en el país, inclusive llega gente del exterior para hacer dichas peregrinaciones, en estas manifestaciones religiosas nos encontramos con una simbiosis de religión, turismo y lastimosamente también el consumo de bebidas alcohólicas,  en menor grado si, pero pareciera que nuestra fe muchas veces es vencida por el alcohol. 



Como vemos la Fe y la Devoción en Bolivia ha ido trasformándose con el paso del tiempo, en muchos casos alejándose tanto de tradiciones y costumbres ancestrales como del cristianismo, me atrevería a decir que muchas de estas manifestaciones van más ligadas a una cultura esotérica donde el poder y el dinero son las máximas a conseguir.



Punto aparte merece el tratamiento del excesivo consumo de alcohol en fiestas religiosas, una sociedad alcoholizada es fácil de controlar, engañar y estafar, emborracharse no es religión, es simple estupidez.