De un tiempo a esta parte, en Bolivia, se ha palpado una alármate subida en los índices de delincuencia, es más, existen regiones (como la ciudad de Santa Cruz) donde la mayoría de la población ha sufrido de alguna forma un robo o un atraco, también es alarmante el aumento en el consumo de drogas en los establecimientos educativos, se sabe que a menos de una cuadra de los colegios se vende desde marihuana hasta éxtasis, y ni que decir en los locales de entretenimiento, a esto se suma los constantes atracaos que sufren los estudiantes en inmediaciones de sus establecimientos, son objeto de robos de mochilas, celulares, etc., muchas veces estos atracos son realizados con armas blancas; la proliferación de pandillas en los diversos barrios, en especial en el eje troncal es alarmante, las mismas se dedican desde el trafico de drogas hasta violaciones y asesinatos, y ni que decir de los famosas bandas de cogoteros que atemorizan nuestras ciudades, donde uno es atracado y ahorcado hasta mori...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza