lunes, 16 de octubre de 2017

¿DE QUIÉN ES TU TIEMPO?

El tiempo constituye para la sociedad del siglo 21 en un recurso más para generar riqueza, tener un momento de ocio, hacer deporte o simplemente no hacer nada, cada quien organiza su tiempo según sus intereses, en este sentido el ser humano se cree dueño de su tiempo.

La vida transcurre entre nubarrones y sonrisas, pues no existe luz sin un poco de oscuridad, ambos extremos se desenvuelven en medio del tiempo, cada quien en su historia particular vive momentos de luz y de sombra en los cuales el ser humano tiene la capacidad de transformar instantes que pudieran ser irrelevantes o dolorosos en momentos inolvidables llenos de paz y calor, o también puede utilizar sus dones para destruir y llenar de oscuridad su tiempo y espacio.

Lo que hagamos con el tiempo que se nos da depende únicamente de nosotros, es nuestro regalo y nuestra opción, lo único que debemos tener bien en claro es que DIOS fue y es el creador del tiempo, por ende es perfecto y alcanza para todo, para ser feliz, para llorar, para reír, cantar y también para sufrir.

Si miramos con detenimiento lo que hicimos con nuestro tiempo veremos que a pesar de nuestros esfuerzos no todo salió como lo planeábamos, que en la vida existen situaciones que no se pueden controlar, la vida si bien es tiempo, también son decisiones y estas últimas pueden ser tomadas por capricho propio o impulsadas por la oración a DIOS.

Si bien la vida es nuestra, el tiempo es de DIOS, por lo tanto a pesar de nuestros esfuerzos solo en el encuentro con NUESTRO CREADOR el tiempo y nuestra vida pueden alcanzar la plenitud y la trascendencia, es justamente en ese encuentro donde la Fe y la Razón nos llevan a una vida plena, en oración y hacia DIOS el tiempo deja de ser un cronómetro para marcarnos nuestro final para convertirse en eternidad, esperanza y AMOR.

Marce Miranda Loayza

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