martes, 2 de mayo de 2017

LA BANALIZACIÓN DEL DOLOR

Ofrecer dolor, sufrimiento, tristeza y amargura es una constante en los medios de comunicación del siglo 21, y es que mientras más dolor ofrezcas más rating obtienes, ejemplo de éste tipo de programas existen varios, los famosos reality shows, talk shows, etc., son sólo ejemplos de la comercialización del sufrimiento, dónde el que llora más gana más, ver sufrir a otros con un vaso de refresco en una mano y una hamburguesa en la otra es parte de la banalización del dolor a la que nos hemos acostumbrado.

El formato del programa "Bailando por un Sueño" es sólo un pequeño ejemplo de lo anteriormente mencionado, de origen mexicano el referido programa tiene un sin fin de versiones de distinta calidad, en Bolivia dicho reality nos muestra a diario la humillación a la que son objeto los participantes a manos de un "jurado" de nacionalidad argentina, al parecer éste extremo es el nudo central del show, la verborrea que el mencionado señor utiliza denigra no sólo a los participantes sino también a la tele audiencia en general, lo curioso de éste personaje es que de seguro en nuestro país encontró una fama que en su país de origen jamás la hubiese alcanzado, el segundo "fuerte" del mencionado programa es la confrontación estúpida entre los participantes a vista y paciencia tanto de los jurados como la de los conductores, insultos, acusaciones, lágrimas de cocodrilo, etc., son parte esencial de esta oda a la ignorancia, el baile queda relegado a un segundo plano ya que se prioriza la vulgaridad y el erotismo, éste cóctel de estupidez y banalidad cumple bien su función, generar miles de dólares para sus productores e hipnotizar a una teleaudiencia ávida de angustia y dolor. Lo triste de todo esto recae en la imagen engañosa que trasmite el programa respecto a la solidaridad, se encubre un relativismo ávido de dinero con una máscara solidaria, engañando a su audiencia y endureciendo sus corazones.

Seamos claros, éste tipo de programas no promueven la solidaridad y mucho menos la empatía,  sólo utilizan el dolor ajeno para generar dividendos valiéndose para ello de cualquier tipo de artimañas que estén a su alcance, se difunden imágenes crudas sin respeto, amor o solidaridad, sólo las utilizan para generar morbo con todo lo que esto conlleva.

No se genera empatía o solidaridad a base de erotismo, insultos y mercantilismo, la vulgaridad del programa sólo genera frialdad hacia el dolor ajeno, se banaliza el sufrimiento del prójimo tratándolo como un simple espectáculo, cuándo la vida deja de importar el ser humano deja de amar.

No podemos confundir los frutos de un programa banal y estúpido con la empatía, adormecer a una audiencia con basura no construye una acción solidaria, sólo genera un pago al dolor y ganancias millonarias para el productor.

Si se banaliza el dolor también se banaliza la vida, no permitamos que éste tipo de programas destruyan nuestro concepto de amor y solidaridad, no permitamos que nos quiten la vida o que nos engañen con una falsa empatía, lastimosamente sólo podemos hacer una cosa, cambiar de canal, no dejemos que ésta BASURA entre a nuestros hogares.

Tú decides....


Marce Miranda Loayza