miércoles, 19 de abril de 2017

LA LOCURA DE LA RESURRECCIÓN

La resurrección de Jesús para la mentalidad del siglo 21 se a convertido en una fábula bonita, un cuento para niños, si a principios del cristianismo las crucifixión resultaba una locura hoy en día la resurrección representa una estupidez, la sociedad moderna no concibe la resurrección de CRISTO como un hecho histórico, y es que éste extremo no puede ser medible por los ojos de la ciencia, sólo puede ser visto a través de los ojos de la FE.

Justamente en la falta de FE radica la minimización de la resurrección, la soberbia y el egocentrismo ven a la religión,  y en particular al cristianismo cómo un cúmulo de creencias arcaicas las cuales deben ser superadas por el intelecto y la ciencia.

Los “pensadores" del siglo 21 tienen bien definida la ambigüedad de la ética y la moral, en este sentido nada es totalmente malo y por ende nada es totalmente bueno, se relativiza así principios morales que en otrora eran considerados imprescindibles, en una sociedad que se conceptualiza a si misma como relativa no entiende a un CRISTO que resucita venciendo con ello a la oscuridad del pecado y de la muerte.

El CRISTO resucitado cuestiona, molesta, interfiere en una sociedad que se creé a si misma civilizada y de mente abierta, en cambio JESÚS y su mensaje requiere y exige coherencia, lo relativo pierde terreno ante la plenitud del EVANGELIO, es por ello que resulta más conveniente un CRISTO muerto para que no moleste o interfiera en una sociedad donde la oscuridad se disfraza de verdad.

La locura de la Cruz a dado paso a las locura de la resurrección, lo muerto permanece muerto y más aún cuándo junto con él se van sus ideas y enseñanzas, en todo caso muestra sociedad prefiere un Cristo a la carta, con metáforas de amor, endulzadas hasta el extremo, quitándole su esencia, convirtiéndolo en una caricatura más, sin trascendencia y sin alma.

La resurrección de CRISTO es signo de esperanza, el relativismo ve en éste hecho una especie de amenaza, darle esperanza a una humanidad que vive inmersa en el miedo genera indefectiblemente un cambio de actitud, la oscuridad  es identificada cómo tal, mientras que la luz de CRISTO refleja todo su esplendor.

JESÚS a resucitado, no es una metáfora o un cuento para niños, a triunfado sobre la oscuridad, y a pesar de que la comunidad fiel de creyentes cada vez es más pequeña, CRISTO RESUCITADO permanece de pie junto a su IGLESIA.

Marce Miranda Loayza

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