jueves, 11 de agosto de 2016

LA BELLEZA DE TU CORAZÓN

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Los estándares de belleza que nos va imponiendo la sociedad  moderna se han convertido en casi una obsesión para una juventud que ve en esta el camino al éxito,  lastimosamente esto conlleva muchas veces ciertos trastornos alimenticios como ser la anorexia,  la bulimia o la vigorexia.

Tanto los medios de comunicación como nuestra sociedad en general es bastante hipócrita en este tema,  condena y reflexiona cuando se trata de los  desordenes alimenticios mencionados,  pero a la vez ensalza y promociona concursos de belleza o eventos de modelaje donde las mujeres son "promocionadas" y admiradas según sus medidas,  es decir, mientras más delgadas mejor.

Los concursos de belleza son solo un reflejo  de una sociedad que valora más lo visual y temporal que lo integral y trascendente,  el mundo de la moda en su mayoría esta pensada en cierto tipo de belleza física, spots, gigantografias, campañas publicitarias, etc., utilizan este tema como núcleo central para posicionar sus productos y servicios.

La prostitución de la belleza es una constante en estos tiempos, se vende caras y cuerpos bonitos para spots,  concursos o pasarelas,  dejando de lado la parte integral del ser humano, la , el amor, incluso DIOS mismo no son "vendibles" para una sociedad hedonista al extremo.

Por todo esto creo que es necesario empezar a revalorizar la belleza integral,  esa belleza que trasciende el tiempo, una belleza cimentada en DIOS es eterna y perfecta ya que no se basa en lo físico temporal sino en lo espiritual y trascendente,  quizás CRISTO no sea objeto de spots o campañas publicitarias masivas, pero sigue apareciendo día a día promocionando su AMOR para con nosotros, lo encontramos en un amanecer, en una nevada, acariciándonos el rostro en una brisa,  lo encontramos en la EUCARISTÍA  donde él se hace uno con nosotros.


La belleza física no es eterna, llega el tiempo y la marchita, en cambio la belleza espiritual vence al tiempo,  es más,  se hace cada día más bella a los ojos de DIOS.

Es mejor buscar primero el Reino de DIOS ya que lo demás vendrá por añadidura, es mejor empeñarse en cultivar la belleza del corazón que tratar de encajar en la belleza vacía que nos ofrece el mundo.

Tu real belleza se encuentra en tu interior,  no la vendas ni la pierdas, cultivala, solo así encontrarás la verdadera felicidad, tu decides.

Marce Miranda Loayza