No cabe temor en el amor;
antes bien, el amor pleno expulsa el temor, porque el temor entraña castigo;
quien teme no ha alcanzado la plenitud en el amor. 1 Juan 4:18
Los recientes atentados
terroristas en la capital francesa han vuelto a poner sobre el tapete una
supuesta lucha de creencias religiosas y de civilizaciones, donde unos y otros
dicen tener la razón que les es dada por DIOS y por la libertad, nada más
lejano a la realidad, ya que vemos con tristeza e impotencia oscuras
intenciones ligadas al poder del petróleo que quieren construir un guerra bajo
una tela de mentiras y engaños, en este sentido ni el Islam es el demonio ni la
OTAN son los buenitos, ambos forman parte de una enorme conspiración del mal
que quiere infundir miedo y desconfianza.
La mediatización del miedo
ha construido una sociedad hundida en la desconfianza, en el temor y por ende
en la soledad, donde DIOS ha dejado de tener cabida, los medios de comunicación
y un laicismo enraizado en las nuevas posturas ideológicas occidentales han ido
construyendo una linea de pensamiento que no solo culpa a DIOS por todas las
desgracias humanas, también imputan a todas las religiones reveladas (Judaísmo,
Cristianismo y el Islam) de ser instrumentos de destrucción y división,
alejando mucho más a la humanidad del DIOS amor para abrazar al ídolo miedo, el
cual exige como paga, odio, racismo y muerte.
Nuestra sociedad vive
presa del miedo, no encuentra respuestas en el amor, pero a la vez se encuentra
harta de las ideologías y quiere encontrar la verdad como ya lo señalo Juan
Pablo II, sin embargo el poder
financiador de los extremismos terroristas se empeña en opacar esta verdad,
verdad que está ligada a la libertad en CRISTO, vivimos en tiempos de oscuridad y luto, pero por increíble
que parezca pocos hacen eco de esta realidad, prefieren vivir encandilados en
el consumismo y en el individualismo, y al no mirar al prójimo y sus necesidades
no encuentran esta oscuridad que está matando el corazón el hombre.
En definitiva, el miedo es
el arma favorita del demonio para hacernos pecar, para alejarnos de DIOS, para
manipularnos en aras de la libertad, mientras no veamos con los ojos de la FE
los acontecimientos actuales seguiremos creyendo que la venganza y la guerra
son los únicos caminos reales hacia la paz, generando con ello más desconfianza
y más miedo, solo el amor hecha fuera al miedo, pero mientras nuestras conciencias sigan
obnubiladas seguiremos siendo presas fáciles del petróleo y del miedo.