jueves, 9 de octubre de 2014

A LA HORA DE ELEGIR ELIGE BIEN



Faltan solo un par de días para que se realicen en Bolivia las elecciones generales, prácticamente hemos sido inundados de propagandas políticas en las cuales los diversos candidatos mostraban sus mejores galas junto a toda la verborrea típica de un actor político, por lo menos en mi caso estoy esperando con ansias que todo este tiempo electoral llegue a su fin para que con ello se acaben las confrontaciones, las acusaciones y los despilfarros de dinero en spots, afiches y cierres de campaña.

Pero ¿a quien elegir?, muchos tienen ya los candidatos de su preferencia bien definidos, elegidos según parámetros de gestión, propuestas y carisma, pero ¿a quien elegir?. Resulta difícil pensar que un determinado candidato por si solo o por medio de su agrupación política pueda llegar a satisfacer todas les necesidades humanas ya que estas no son solamente materiales o económicas, muchas de estas  son netamente espirituales, es decir que pertenecen al ámbito de lo intangible, de lo que no se puede ver o tocar pero que son imprescindibles en la vida humana.

Este tiempo electoral me hizo a pensar en nuestras “elecciones” y el peso de ellas en el transcurrir de nuestras vidas, pero no me refiero en las elecciones o decisiones políticas que si bien son importantes no constituyen el cimiento de nuestra existencia, me refiero a las elecciones realmente trascendentales, esas que definen nuestro camino y construyen nuestro legado como seres humanos.

Entones ¿que elegir?, la respuesta es extremadamente simple, por esa misma razón nadie se atreve a decirla, si tienes que elegir algo elige primero la VIDA, ojo que no me refiero al simple hecho de vivir o de respirar, me refiero al hecho de hacer algo con ella, es decir de trascender y de dejar huella en nuestro paso por el mundo, pero para ello es necesario elegir también la HONESTIDAD ya que solo los honestos pueden llegar a repercutir en la vida de los demás, por ende es necesario elegir la COHERENCIA, pues solo los coherentes entre lo que dicen y hacen podrán llegar a ser dignos de ser ejemplos para futuras generaciones, pero para ello es necesario elegir AMAR, solo el amor puede llegar a construir eternidad, solo el que da y recibe amor podrá conocer verdaderamente lo que es la eternidad y si ya has elegido amar por ende  ya has elegido a DIOS y a esto se le llama salvación.

A simple vista pareciera sencillo, pero aprender a seguir este camino puede llevarnos toda una vida, por ende no importa cuanto tropecemos, no importa cuantas veces caigamos en el intento, sigamos eligiendo el camino de salvación, sigamos eligiendo el amor como único camino de entendimiento entre unos y otros, sigamos eligiendo el perdón como signo de humildad, nuestras elecciones nos definen como personas, son la extensión de nuestros sentimientos y pensamientos por ende también afectan nuestro entorno inmediato.

El ser humano se ha olvidado todo esto, ya no se elige amar, se prefiere el odiar porque a primera vista es más divertido, se prefiere la guerra porque da muchas más ganancias económicas que la paz, ya no se elige a la FE porque es molesta y muchas veces puede llegar a cuestionar a los poderosos y mentirosos, por eso la sociedad hace todo lo posible para que nuestras elecciones sean básicas, intrascendentes y muchas veces vacías.

A la hora de elegir, elige bien, elige el amor, el perdón la solidaridad, la coherencia, a tener FE, todas estas elecciones te llevaran hacia DIOS y por ende a la trascendencia y a la vida eterna.

Que así sea…