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EL PODER DE LA ORACIÓN

                                       
Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo (Eclesiastés 3,1)

La vida es un cúmulo de tiempos que se van dando desde su inicio hasta su fin, por ejemplo la concepción tiene su momento al igual que la muerte, pero entre ambos extremos existen un sin fin de tiempos y momentos que van forjando la personalidad humana, entender esos tiempos  es esencial para el ser humano, de lo contrario no podría sobrellevar los momentos de tristeza ni apreciar los tiempos de alegría.

Si bien el ser humano va a experimentar momentos de tristeza y frustración de igual manera va a tener momentos de felicidad y alegría, en ambos casos es necesario tener presente a DIOS en la oración, en momentos de tribulación es justamente DIOS el único que puede llegar a poner sosiego y calma al corazón humano, de lo contrario la desesperación y la soledad serian insoportables, en cuanto a los tiempos felices vuelve a ser DIOS quien construye en el  corazón humano paz y sosiego para que no nos embriaguemos con las alegrías y victorias, lastimosamente la sociedad actual se ha empecinado en sacar de lado a DIOS ya que este siempre incomoda, cuestiona y da esperanza a los que no la tienen, un DIOS así en este siglo 21 no es bien visto, no son pocos los que prefieren una humanidad sin esperanza y amor y para ello es necesario tratar de acallar a DIOS.

En todo caso a pesar de los múltiples obstáculos que pone la sociedad para que el ser humano no logre acercarse a DIOS, este siempre encuentra modos de salir a nuestro alcance como en los caminos de EMAUS; uno de esos caminos en el que EL sale a nuestro encuentro es la ORACIÓN, pero no la oración realizada con velas de colores para invocar a la suerte o a los “ángeles”, hablo de la ORACIÓN hecha con amor, entregando todo el corazón, tratando de ser sinceros, construyendo un lazo de amor y de unión con DIOS, tanto para los buenos momentos como para los malos, es justamente este lazo de amor entre EL CREADOR y la mujer u hombre de FE el que genera una respuesta de la divinidad, una respuesta poderosa que construye el camino de salvación.

En este siglo 21 medio loco en el que nos toca vivir se trata por todos los medios de minimizar el PODER DE LA ORACIÓN, ya que no entra en la lógica actual, pero a pesar de ello su poder es innegable, los milagros si existen, DIOS se sigue manifestando entre nosotros mostrándonos su AMOR y su PODER, una persona habituada a la oración tiene indudablemente un corazón más fuerte capaz de resistir las tentaciones efímeras que vienen con el poder o el dinero y capaz de enfrentar los momentos de tristeza y de dolor que vienen ligados a la soledad o al dolor, en todo caso la oración tiene el poder para cambiar el curso de nuestras vidas, de hacernos mujeres y hombres de bien y hasta de poner milagros en nuestro diario vivir.

Para orar hay que abandonarse a la providencia divina, confiar en que sus designios siempre serán los más adecuados para nosotros, pero a pesar de ello la oración es un medio poderoso de intersección donde nosotros confiados en la Palabra de Cristo, pedimos, llamamos y buscamos superar nuestras necesidades, mediante la oración ponemos nuestros anhelos y esperanzas en conocimiento de DIOS para que EL en su infinita bondad nos conceda las gracias que le pedimos, por ende no es descabellado llegar a pensar en milagros, ya que DIOS es un DIOS de milagros, de esperanzas, de sueños y de amor, DIOS es nuestro inicio y nuestra meta por lo cual resulta hasta lógico afirmar que nuestra vida y nuestro camino va a estar plagado de milagros.

La oración tiene poder, el amor tiene poder y DIOS sigue siendo el SEÑOR de nuestras vidas, hablemos con EL mediante la oración y construyamos nuestros milagros diarios confiados en su AMOR

Que así sea…











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REZAR NO ES RECITAR, ES MEDITAR

Para hablar con DIOS solo se necesita un poco de FE, el corazón humano encuentra en la oración ese bálsamo que calma ausencias, tristezas y que a la vez calma la euforia en medio de alegrías, la oración es donde el ser humano se entrega a DIOS  presentándole su corazón a plenitud.
Existen varias formas de oración,  la personal, esa que brota del corazón, donde las palabras emanan desde lo más profundo del alma, expresando de forma única y personal todo aquello que se se anhela y todo aquello por lo que se da gracias.
Los rezos, si bien son palabras preestablecidas las cuales muchas veces son repetidas una y otra vez tienen el plus de que entre ellas el alma humana va templando  paciencia, entrega y contemplación, paciencia porque las expresiones personales aprenden a esperar su turno, entrega, porque en rezos como el del Santo Rosario el creyente poco a poco va entregando su corazón ya que en cada meditación  va dejando de lado sus propias necesidades para rezar por intenciones universa…

SIN CRUZ NO HAY SALVACIÓN

En este último tiempo se viene queriendo reducir al cristianismo a simples palabras bonitas salidas de recetas color rosa, cuya única finalidad es la de endulzar el alma y el corazón humano como si se tratasen de algodones de azúcar, disfrazando al Evangelio de arlequín y a la salvación de un clown.
Si bien las palabras dulzonas muchas veces caen justas y acertadas no se puede simplificar al Evangelio como un cúmulo de palabras bonitas puesto que la salvación que JESÚS nos dio no fue dada por medio de frases prefabricadas de auto ayuda ni de superación, fue pagada con su sangre en la CRUZ.
El creyente que solo ve en el Evangelio a un lindo libro de auto ayuda nunca va a encontrar en sus páginas la grandeza y el alcance del sacrificio de JESÚS en la cruz, la salvación no es producto de un conglomerado de frases de superación, el dolor y la crueldad de la crucifixión no pueden ni deben ser olvidados, la CRUZ es sinónimo de AMOR, por ende tratar de suplantarla con palabras rosa de amor y p…

¿COMO SERIA UNA NAVIDAD SIN SANTA CLAUS (PAPA NOEL)?

Con la llegada inminente de la Navidad uno puede llegar a empaparse del ambiente festivo que existe en gran parte de las ciudades del mundo; siendo la figura  principal en la gran mayoría de los anuncios publicitarios, adornos y motivos navideños:  Santa Claus ó Papa Noel (según el lugar),  pero cómo seria una navidad sin Santa Claus.

Como primera consecuencia de la no existencia de Santa Claus veríamos como dos de las grandes trasnacionales de bebidas gaseosas (Coca Cola y Pepsi) tendrían serias bajas en la venta de sus productos ya que estas dos empresas usan como icono publicitario principal a la regordeta figura  en sus campañas navideñas, con la única diferencia de que en una se viste de rojo y en la otra de azul, otra de las consecuencias más notorias seria que las niñas y niños del mundo cristiano no verían a esta figura en cuestión como el principal actor de la navidad, dejarían de imitar el famoso jo, jo, jo, y no pondrían todas sus esperanzas y anhelos en este personaje fict…