lunes, 3 de junio de 2013

MILAGROS ESCONDIDOS


El cristianismo en general entiende por milagro a un hecho sobrenatural en el cual se manifiesta el AMOR DE DIOS hacia los seres humanos, estas manifestaciones en algunas ocasiones alcanzan ribetes de notoriedad importantes, imágenes que emanan lagrimas y sangres, hostias consagradas con tejidos humanos, apariciones marianas, curaciones increíbles, etc., analizar estos hechos asombrosos por lo menos para mi no es de vital importancia, pues creo y pienso que en nuestra vida diaria DIOS esconde sus milagros de amor los cuales lastimosamente no son reconocidos por la mayoría de nosotros.

Las ciudades por sus características propias, ruido, bocinazos, manifestaciones, gritos, sobrepoblación, etc., hacen que el ser humano no pueda reconocer las manifestaciones de amor de DIOS para con ellos, simplemente nos hemos vuelto ciegos a la grandeza de la divinidad, es como si un velo hubiese caído a nuestros ojos,  no podemos ver los verdaderos Milagros de DIOS en nuestra vida diaria.

Hace un par de semanas andaba medio presuroso por el paseo del Prado en nuestra hermosa ciudad de La Paz, decidí darme un tiempito para entrar a la Basílica de María Auxiliadora ya en el templo me mande una breve oración (nada espectacular por cierto), al salir observe a un joven indigente con indicios de que estaba consumiendo clefa o tiner en la puerta principal, los “creyentes” que ingresaban o salían de la iglesia simplemente lo ignoraban o hasta se asustaban al verlo, sus ropas se encontraban sucias y rotas, su cabello lleno de grasa y caspa, su carita con saliva colgando de su boca y flujos nasales saliendo de su nariz, justo a su lado se encontraba un perrito “callejero” que le movía la cola y jugueteaba con el, ya me aprestaba a irme del lugar cuando vi a aquel perrito literalmente lavarle la carita al muchacho a puro lengüetazo, lo lamia y lamia moviendo la cola y jugueteando con el, el joven esbozo una sonrisa de oreja a oreja, que por lo menos para mi fue una de las mas hermosas que jamás he visto, confieso que me dieron ganas de llorar al ver semejante muestra de amor, medite por varios días lo que había sucedido y llegue a comprender que había visto un MILAGRO, una MANIFESTACION DEL AMOR DE DIOS HACIA EL SER HUMANO, al ver ese perrito al cual no le importaba el olor, la saliva o la suciedad de aquel joven y que simplemente le lavaba la cara con su lengua comprendí que DIOS había escogido a una de sus mas fieles criaturas para mostrarle su AMOR a ese joven, me imagino que al ver DIOS nuestra indiferencia utilizo a aquel perrito para hacerle saber a aquel muchacho indigente que no estaba solo.

La muerte para la psiquis de las persona no pude ser vista ni mucho menos como un milagro, es más, muchas veces es vista como un castigo divino o como el final inevitable de la vida del cual no hay escapatoria, el ser humano simplemente tiene que llegar a convivir con la muerte, pues esta siempre estará presente en el diario vivir del hombre, se podría decir que la experiencia de la muerte de un ser querido conlleva ciertos pasos que por increíbles que parezcan forman en si un verdadero milagro, primero nos encontramos con la noticia del fallecimiento de la persona querida, en ese preciso momento nos aborda un sentimiento de incredulidad, pareciera que estuviésemos en “piloto automático” sin saber que hacer o que decir, seguidamente viene la experiencia dolorosa de las celebraciones fúnebres y el entierro, ahí el sufrimiento y el llanto afloran al máximo, es donde el alma y el corazón desahogan toda su tristeza, luego viene la etapa de asimilación de una nueva realidad sin el ser querido, el hogar si bien es el mismo a cambiado, la ausencia de la persona amada es notable, luego el tiempo ejerce su rol curativo haciendo de las suyas y uno cae en cuenta que ya han pasado meses, inclusive años de  la partida del ser amado, simplemente la vida continuó, ¿y donde radica el milagro en todo esto?, si hacemos un repaso de estos momentos dolorosos nos daremos cuenta que las primeras tres etapas pasaron en un abrir y cerrar de ojos, DIOS en su eterna sabiduría y amor hace que el tiempo en esos instantes de dolor pase casi de manera inadvertida, la rapidez con la que el o los dolientes viven esos momentos de tristeza son definitivamente una caricia de DIOS en medio de la desesperación, para luego simplemente darnos cuenta que el dolor se ha convertido en esperanza y que el amor hacia el ser querido sigue ahí, firme y acompañándonos en el día a día, eso para mi es un milagro escondido en medio del dolor, son caricias de DIOS.

Hace un poco más de dos años entra a mi clase una niña de unos 15 años, con una cara de preocupación y los ojos hinchados de tanto llanto, hablando un poquito me dice que se encontraba embarazada y no solo eso, su familia se estaba desmoronando, había rumores de divorcio entre sus padres, ella pensaba que con la noticia de su embarazo daría el “tiro de gracia” para terminar de derrumbar su hogar, pensaba que la mejor solución era abortar, se sentía sola y con pocas fuerzas para afrontar el problema que se le venia encima, yo la escuche y luego le dije, “ya veras que cuando pase el coleron de la noticia del embarazo todas las piezas de tu vida se irán acomodando alrededor de tu hijo, no te digo que será fácil, pero animo, ya veras que todo lo malo pasara y será un simple recuerdo” un año después DIOS había hecho su trabajo, la niña era feliz con su hijo y su familia estaba contenta y reunida alrededor del niño, ciertamente un embarazo no deseado no es lo mejor que le puede pasar a una adolescente enamorada, pero tampoco se puede negar que DIOS escribe recto en líneas torcidas, el milagro del AMOR de DIOS se había hecho presente en la vida de aquella muchacha.

Los milagros más grandes de DIOS se encuentran escondidos en nuestro diario vivir, nos acompañan y se hacen uno en nuestras vidas, simplemente hay que tener los ojos bien abiertos para saber reconocerlos para luego simplemente decir GRACIAS….