miércoles, 29 de mayo de 2013

EL MILAGRO DE LA HUMILDAD

Los sacramentos son manifestaciones de DIOS en la vida del hombre, dichas manifestaciones son tangibles para que el ser humano pueda sentir la cercanía de EL PADRE en sus vidas, la Iglesia nos enseña que son siete los sacramentos siendo el más importante y fundamental LA EUCARISTIA ya que en ella se encuentra la base misma de la Fe católica y es que no se puede llegar a imaginar a nuestra Iglesia sin la comunión.

Al afirmar que los sacramentos son manifestaciones de DIOS mismo entonces resulta obvio que la vida misma es también un sacramento, el amor, el compartir una comida con la familia, son también manifestaciones del creador ya que este se manifiesta a diario en estas cosas sencillas, las cuales simplemente nos llenan el corazón y nos alegran la vida, durante siglos el ser humano a vendido buscando a DIOS o esperando la famosa segunda venida de CRISTO para definitivamente encontrarse con la divinidad y entregarse en totalidad a ella, mientras tanto vivimos esperado milagros que nos maravillen y sorprendan pensando que en estas manifestaciones se encuentran algún tipo de mensaje codificado de DIOS.

El ser humano ha venido prefiriendo la espectacularidad de los milagros a la sencillez de la revelación creadora de DIOS, a simple vista es claro que una imagen de la cual emanan lagrimas y sangre o una hostia consagrada con pedazos de tejido humano son mas excepciónales para el ojo humano que una familia unida en torno a una mesa sencilla compartiendo el pan, no quiero decir con esto que los milagros mencionados carezcan de importancia, simplemente que estos no deben tapar la magnificencia de la humildad de DIOS, la espectacularidad de un milagro jamás debiera opacar el increíble poder de la sencillez del AMOR, dejarse encandilar por los milagros y por toda la publicidad que viene con ellos puede llegar a nublar nuestra vista y simplemente venerar más la manifestación religiosa que al propio JESÚS, lastimosamente esto sucede a menudo, el milagro en si suplanta a DIOS, el creyente deposita su Fe en el hecho milagroso.

Es necesario comprender que el milagro más grande de DIOS es el de la humildad, de lo contrario no podríamos llegar a entender la entrega de CRISTO en la CRUZ, el verdadero amor es humilde y en este se generan los verdaderos milagros de la vida y de DIOS, la EUCARISTIA en si es sencilla, ahí radica el verdadero milagro, toda la grandeza y divinidad de JESÚS se hace pequeña, invisible y  presente en un pequeño pan, compartir esto con nosotros es un acto eterno de amor, de ahí que compartir la mesa en familia y entre amigos, vivir en coherencia en la Fe y en el Amor son los verdaderos milagros de la vida, estos son los verdaderos milagros que Dios nos invita a vivir día tras día, no nos olvidemos la frase que el mismo Jesús nos dejo “Porque me has visto has creido,dichosos los que creen sin haber visto”.(Jn. 20, 19 - 31)

La vida es también un sacramento de DIOS, vivirla con fe, amor y en coherencia en este siglo 21  caracterizado por su rapidez, individualismo y hedonismo es un verdadero milagro, el mismo que merece ser reproducido y respetado como una verdadera manifestación de DIOS para con nosotros…...QUE ASI SEA.