miércoles, 5 de septiembre de 2012

DIOS, LA RELIGIÓN Y LO TRASCENDENTE


UNA IGLESIA SIN AMOR ES UNA IGLESIA MUERTA
 DIOS se revela al ser humano de diferentes maneras.

En los textos bíblicos veterotestamentarios encontramos que el CREADOR se presenta a si mismo a Abraham, de esta manera se sella el primer pacto entre EL CREADOR y LA CRIATURA, así hallamos varios pasajes bíblicos donde DIOS sale en busca del ser humano para hacerle participe de su plan divino, en el Nuevo Testamento nos encontramos con  la persona de JESÚS, El Hijo de DIOS, mediante este se llega a sellar definitivamente el pacto de amor entre DIOS Y EL HOMBRE, no por la voluntad de este ultimo sino por la infinita gracia del primero. De este modo nace una relación de amor, traiciones y sacrificios entre el ser humano y la divinidad.

La humanidad siempre a estado llamada a la trascendencia a través del amor incondicional de DIOS, pero de manera deliberada este ha ido rechazando este amor traicionándolo y hasta negándolo, el ser humano ya no considera imprescindible una relación intima con su CREADOR pues sabe muy bien que este exige reciprocidad y sobre todo compromiso no solo con el amor divino sino también con el prójimo, poco a poco la relación intima del hombre con DIOS se ha ido distanciando hasta el punto de convertirse en una simple lista de peticiones y “favores divinos” los cuales solo nos muestran el lado más individualista del ser humano.

Después de las dos guerras mundiales del siglo 20 la sociedad occidental se vio duramente afectada en todo sentido, habían vivido momentos extremadamente difíciles y crueles, millones de personas muertas, países enteros devastados por la guerra, el ser humano al ver estas atrocidades indefectiblemente tuvo que preguntarse sobre la existencia misma de la divinidad ya que al ver la oscuridad de la miseria humana simplemente resultaba difícil dimensionar el AMOR divino de EL PADRE, el escepticismo hacia lo trascendente fue el resultado, la RELIGIÓN ya no fue vista como necesaria, es más, en muchos casos se la vio como una perdida de tiempo, había nacido el laicismo.

A pesar de todo esto la DIVINIDAD siempre ha sabido encontrar el modo para salir al encuentro del hombre y este a pesar del escepticismo reinante en las últimas décadas trata de responder a este AMOR sublime, pero esta respuesta muchas veces no va ligada a creencias confesionales o religiosas, cada vez en mayor grado el ser humano se va alejando del real sentido de la Religión degradándola a un sin fin de ritos y requisitos.

Al ser el hombre una CRIATURA destinada a lo trascendente siente la eterna necesidad de conectarse con lo divino de una u otra manera, lastimosamente en esta su “búsqueda” de la divinidad se encuentra con un sin fin de opciones religiosas las cuales no siempre quieren el bienestar espiritual de sus seguidores, es así que uno se puede encontrar con algunos “piratas de la fe” cuyo único fin es lucrar con la FE de las personas.

DIOS, la religión y lo trascendente van intrínsicamente únicas, por ende uno no puede acceder a la divinidad por si solo, ya que el CREADOR busca que el ser humano encuentre la trascendencia en el prójimo, en la solidaridad y en el amor, solo de esta manera se puede vivir una religión plena y coherente.