lunes, 14 de marzo de 2011

¿ES CRISTO UN FUNDAMENTALISTA RELIGIOSO?



Desde los inicios mismos del cristianismo han ido surgiendo un sin fin de voces y corrientes religiosas las cuales tenían como profesión de FE, el regreso a las bases del EVANGELIO y vivir este con radicalidad casi absoluta, entre estos tenemos a los antioquianos, masboteos, nepos, etc., lastimosamente las cosas no han cambiado mucho, tanto dentro como fuera de la Iglesia Católica existen un sin fin de grupos que predican la radicalidad de las escrituras, todos ellos tomando para si la forma adecuada no solo de vivir a plenitud el Evangelio sino también de interpretarlo, lo curioso es que en esta su interpretación se olvidan o simplemente ignoran algunos pasajes importantes de la PALABRA, simplemente porque no caben dentro de su FE radical y celosa.

Para empezar es necesario aclarar que JESÚS, nunca fue un fundamentalista religioso que andaba predicando la aplicación ciega de la ley, más por el contrario gran parte de su vida pública la dedico a denunciar expresamente los abusos de la norma por parte de la jerarquía religiosa de la época y eso no es todo, también prefirió alinearse a las necesidades de los pobres y enfermos denunciando los abusos de los ricos y ostentosos, eso si, sin el afán de confrontar o provocar acciones violentas, no por eso dejando de ser firme en sus convicciones. Jesús en su accionar público solo pidió amor y compasión para los necesitados, vuelvo a insistir (como en gran parte de este espacio) que el mensaje primordial de Cristo en el Evangelio no es el fin del mundo, ni los avivamientos ni arrebatamientos, este tiene que ver con EL REINO DE DIOS y EL SERMON DE LA MONTAÑA (bienaventuranzas), ese mensaje revolucionario y contestatario fue el detonante para que los poderes políticos y religiosos decidiesen conspirar contra EL y finalmente llevarlo hasta la muerte en cruz.

Todo fundamentalismo religioso es de por si malo, ya que impide aceptar o entender cualquier idea o posición ajena a su fe, cerrándose en pequeños círculos profesando su radicalidad y generando más dudas que aciertos, es normal escuchar en estos grupos que el fin del mundo ya se acerca, que ya viene el arrebatamiento y cosas así, y en el otro lado de la vereda algunos extremistas predican la lucha de clases con el uso de la violencia física tergiversando así la Teología de la Liberación,

Lastimosamente algo paso en el transcurso de la expansión del cristianismo, el amor al prójimo, la valoración del ser humano por sobre la ley y el templo, la opción del Reino de Dios al alcance de todos dejaron de ser los temas principales de la evangelización, el temor al castigo eterno y a la excomunión, la llegada del fin de los tiempos y el miedo a la inquisición, los avivamientos y arrebatamientos, los rituales de fe y el hablar en lenguas, la lucha de clases, etc., poco a poco fueron tomando el lugar del mensaje primordial de Cristo, para convertirlo en individualista o reaccionario, por ende volviendo a caer en las viejas tentaciones que EL mismo critico y venció, caímos en la excesiva intelectualización de SU PALABRA separándola así de su pueblo y su gente. En todo caso es necesario recordar el pasaje del Evangelio, en el cual una mujer cananea le saca un milagro de la manga al mismísimo Jesús luego de un buen intercambio de opiniones (Mt. 12, 21-28), siguiendo esta lectura nos damos cuenta que en lo único que Jesús es realmente fundamentalista es en EL AMOR, y el alcance infinito de este, ya que si leemos con un poco de detenimiento los EVANGELIOS y dejando de lado cualquier dogma o visión de FE nos daremos cuenta que la única arma y el único medio que utilizo CRISTO en su predica y en su accionar publico fue únicamente EL AMOR.

Si JESÚS mismo pudo cambiar de idea como en el caso de la mujer cananea, porque nosotros no podemos hacerlo, en realidad el fundamentalismo religioso tiene más que ver con nuestro propio fanatismo y nuestras ideas férreas y no sobre EN EVANGELIO y EL AMOR DIVINO, las creencias fundamentalistas, extremistas y cerradas son creaciones del ser humano que van ligadas con el miedo a lo que no se conoce o lo que simplemente no se quiere conocer o reconocer. DIOS y su HIJO son libres y por ende la verdadera FE también debiese ser libre, sin ataduras ni restricciones, siguiendo los pasos del AMOR, de ese amor liberador y eterno.