lunes, 22 de noviembre de 2010

OTRA VEZ HAITÍ


Hace 10 meses atrás, el ya empobrecido pueblo de Haití, sufrió el embate de un sismo de 7.0 en la escala de Richter, 25.000 personas murieron y el país quedo en ruinas, se realizaron un sinfín de campañas “solidarias” para reconstruir Haití, se recuadraron varios millones de dólares para tal efecto y hasta se lanzaron canciones con afán solidario, como mencione en otro articulo en este blog en febrero de este año, Puerto Príncipe se convirtió en una especie de alfombra roja para varios organismos internacionales, jefes de estado y gente de “farándula”, visitaron el país devastado como si de un circo se tratase, con fines propagandísticos, para que el mundo los vea en actitudes solidarias y puedan salir en CNN, y en los noticieros, y en esto hay que ser claros, desde los gobiernos ultra conservadores hasta los más izquierdistas usaron la tragedia de Haití para sacar provecho a sus posturas y para vanagloriarse de su disque solidaridad, hoy, casi un año después del sismo, las cosas no cambiaron para mejor en Haití, es más empeoraron.

Según últimos reportes de salubridad tanto organismos internaciones, como del ministerio de salud de Haití, alrededor de 18.382 personas están siendo afectadas con el cólera, epidemia que a la fecha ha dejado la cruda cifra de 1.100 fallecidos, con una proyección de al menos 200.000 personas afectadas y 10.000 victimas fatales en los próximos 6 a 12 meses, esto debido a que el país se ha convertido en un vertedero de basura sin condiciones mínimas de salubridad y con una falta alarmante de agua potable y alcantarillado, lo cual convirtió a las principales ciudades del país en cuna para el brote de enfermedades como el cólera, esta dramática situación hace que la epidemia mencionada se propague a una velocidad impensada, poniendo en serio riesgo a gran parte de la población haitiana.

Algo que en lo personal me llama mucho la atención es el hecho de que esta situación lastimera hubiese podido evitarse o por lo menos minimizarse si los organismos internacionales como la ONU, OMS y los países “amigos” de Haití, no hubiesen perdido el tiempo en sendos encuentros llenos de parafernalia y propaganda como “Unidos por un mejor futuro para Haití” y la “Cumbre Mundial para la Reconstrucción de Haití”, en enero y junio, respectivamente, en los cuales los participantes se llenaron la boca de promesas vacías que jamás se cumplieron, y encima haciendo caso omiso a diversas advertencias realizadas por varios sectores de la comunidad internacional sobre el peligro sanitario inminente en el país caribeño a raíz de la complicada infraestructura de salubridad de este.
Lastimosamente un país que tiene una taza del 70% de su población viviendo en la miseria es presa fácil de cualquier epidemia, encima de esto el incumplimiento de las promesas lanzadas con toda la parafernalia posible de EEUU, Europa y América Latina, hace que lamentablemente se vea un futuro poco promisorio para la empobrecida población haitiana. Creo que es justo recordar o por lo menos tratar de no olvidar que el mencionado país sufrió y sigue sufriendo de un paternalismo agobiante que hace que su pueblo no pueda tomar decisiones por si solo ya que dependen al 100% de la caridad internacional, Haití no pudo desarrollarse como país y las consecuencias saltan a la vista, una nación sin ley, con una paz frágil entre sus habitantes resguardada por los fuerzas conjuntas de la ONU, las mismas que cada día que pasa son más resistidas por el pueblo haitiano, ya que no ven resultados en la ayuda de esta organización en el día a día, sin animo de ofender pareciera que la ONU vela más por los intereses de los poderes internacionales y sus representantes que del pueblo haitiano.
La sociedad en su conjunto se viene aplazando en el examen final sobre su humanidad, estamos dejando morir a uno de los pueblos más pobres y frágiles de todo el planeta, demostrando con ello que no merecemos el titulo de seres humanos y racionales, la indolencia que se esta demostrando con la caótica situación del pueblo haitiano nos esta demostrando que hemos cosificado al ser humano, y en esa cosificación existe pueblos enteros a los que se puede llegar a desechar y olvidar o en todo caso a usar como plataforma de publicidad, mientras el pueblo de Haití sigue muriendo entre basura, aguas servidas o negras y escombros.
Todavía estamos a tiempo de hacer algo por Haití, no vaya a ser que la vida misma nos cobre por la indolencia, la indiferencia y la hipocresía hacia los más necesitados…..
Nota: tampoco hay que olvidar Darfur, donde alrededor de 200 a 300 mil personas fallecieron en los últimos cuatro años a vista y paciencia de la ONU y de los disque países primermundistas