La suerte de Jesús ya estaba echada luego de que el poder político y religioso de la época decide conspirar para la aprensión de este, la intención de los poderosos no era darle un simple castigo, ellos querían para aquel que se llamaba así mismo Hijo de Hombre (Mc.2,10) la pena de muerte en cruz y así fue. Los seguidores de Jesús se contaban por miles, ya que a parte de los 12 apostolotes existía una gran multitud que se juntaba alrededor de EL para oírlo predicar (Jn. 6:5-13), lo curioso es que de esta gran cantidad de personas solo quedaron cuatro mujeres valientes, entre ellas su propia madre y el más joven de los discípulos, los demás simplemente brillaron por su ausencia, talvez por el miedo de ser relacionados con el condenado a cruz o simplemente para salvaguardar sus propias vidas dejando a su suerte a aquel al que le prometieron su lealtad y amor incondicional. Al final solo quedaron esas cuatros mujeres y un joven, como siempre la figura femenina se mantiene fiel a sus...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza