lunes, 31 de agosto de 2009

¿QUIENES SON LOS VERDADEROS BURROS EN LA EDAD DEL BURRO?

Llevo algún tiempo trabajando entre jóvenes y adolescentes, muchos de ellos viviendo lo que algunos llegaron a llamar “la edad del burro”; en esta etapa que oscila entre los 14 a los 17 años los chicos empiezan a experimentar cambios físicos, psicológicos y emocionales, los cuales llevan al joven a vivir una etapa de rebeldía a todo lo que conlleva normas y reglas.
Por mi experiencia durante los últimos años con respecto a este tema, pude llegar a la inédita conclusión de que en la denominada “edad del burro” los que realmente se vuelven burros son otros; me explico, los jóvenes en su rebeldía y en sus cambios fisiológicos mas que burros, se convierten en verdaderos “vivos”, la juventud actual vive al día con los cambios tecnológicos (celulares, Internet, etc.), por ello la personalidad y la manera de pensar son mucho mas complejas que hace 10 o 20 años, con todo lo que esto conlleva.
Los adolescentes de ahora, conocen a la perfección las reacciones de sus padres, los llegan a conocer tan bien, que hasta saben cuales son las palabras exactas que sus progenitores desean escuchar, y de esa manera conseguir lo que quieren (permisos, perdones, regalos, etc.,), ¿y los papas?...bien gracias.
La juventud actual, sea cual sea su extracto social es totalmente diferente a la época, en que los padres de hoy vivieron su juventud, por ende la manera de formación y/o educación de aquella época no es apropiada para los cánones actuales, lastimosamente algunos creen todavía que si; y la consecuencia es lógica, mientras los jóvenes viven a plenitud el siglo 21, los padres siguen viviendo de las glorias marchitas del siglo pasado, y eso genera obviamente una falta de comunicación abismal entre ambas generaciones, son muchos los padres que dicen, - no puedo comunicarme con mi hij@- y la razón es que se quedaron en el pasado, y les cuesta actualizarse a estos tiempos.
Otro de los motivos que generan desencuentros entre los padres y los hijos, son las normas y las reglas que deben existir en cualquier hogar que se digne de ser eso, es decir “HOGAR”, muchos de los padres creen que para andar de acorde con los tiempos actuales hay que ser “liberal” de pensamiento, se creen capaces de lidiar con temas “tabú” de otras épocas, como ser la sexualidad, alcohol o drogas, su dizque pensamiento liberal no es mas que una invitación para que sus hijos hagan lo que quieran y cuando quieran, los padres creen que hablando de sexo o drogas, ya la hicieron, es decir ya generaron conciencia en estos, no se dan cuenta que es mucho mas complejo que eso, es mas, muchos padres llegan inclusive a tomarse unos buenos tragos con sus hijos, queriendo probar su mente abierta, lo cual es una verdadera tontería, puesto que en lo referido a reglas y normas de familia el tema no quedo debidamente delineado, por ende el resultado sine quanom es simple… hijos borrachos; lo mismo se aplica en los otros casos, la no delineación de reglas clara y precisas como ser permisos, horas de llegada, enamoramientos, estudios, etc., da lugar al incumplimiento de las mismas; otro ejemplo que se puede aplicar a esto, es el de la sexualidad (relaciones sexuales); acá nuevamente los dizque papas liberales en vez de hablar del respeto, de la paciencia y del verdadero alcance del AMOR, solo hablan de relaciones sexuales, preservativos y condones, y cual el resultado…..embarazos no deseados.
Como mencione anteriormente los adolescentes saben exactamente las palabras adecuadas que necesitan escuchar los padres, los convencen de todo, y la mayoría de los progenitores caen redonditos, y es más, en su amor incondicional se vuelven verdaderos socapadores o mejor dicho alcahuetes de sus hijos, es decir estos nunca hacen nada malo, y mas bien son victimas de todo(de todo lo que a ellos les conviene), como ejemplo, si les va mal en el colegio, la culpa no es de ellos, sino mas bien de los malvados profesores que no los entienden, si se portan mal o son malcriados, ellos no son los culpables, sino mas bien los malvados docentes, y así podríamos señalar un sin numero de situaciones en las cuales los “angelitos” no son culpables de nada; los padres prefieren hacerse a los oídos sordos a despertar a una realidad triste y dolorosa.
Hay un viejo dicho que se podría aplicar a estos casos “hay amores que matan”, y es verdad, los padres socapan tanto a sus hijos, que no se dan cuenta del tremendo daño que les están causando, pues estos van creciendo sin la menor idea de lo que es el respeto, las reglas y la responsabilidad; fruto de esto es la gran cantidad de adolescentes y jóvenes perdidos sin saber que hacer de sus vidas, dando vueltas como zombis o tontos en la 21 de calacoto (el tontodromo), en el prado cochabambino o en el equipetrol cruceño; creyéndose los amos del universo, siendo que en realidad no son mas que masetas de corredor, adornos vanos que al final caen rotos y sin remedio ; cuando ya es demasiado tarde los papas tontamente se preguntan -¿pero que hice mal, si yo les di todo?-, la respuesta esta en la misma pregunta, pues nunca debieron darles todo, generalmente los padres se dan cuenta de ello cuando ya es demasiado tarde.
Otra situación que genera conflicto entre padres e hijos, se da en el otro lado de la medalla; es decir el excesivo control e imposición de reglas a los adolescentes y jóvenes, algunos padres creen que sus hijos son fichas de ajedrez que se pueden mover de aquí para allá, bajo la excusa de que están pensando en un futuro mejor para sus hijos, es tanta la obsesión de algunos padres, que llegan inclusive a planificar la vida de estos sin consultarlos en lo mas mínimo, es mas una imposición, argumentando que ellos son los padres y saben lo que les conviene a sus hijos, y no se dan cuenta que los chicos de ahora ya tiene una personalidad bien formada inclusive desde temprana edad, y que las imposiciones en formas de pensar o actuar no van acorde con ellos; este tipo de papas nunca están conformes con nada de lo que hacen o dejen de hacer sus hijos, buscan un perfeccionismo imposible de alcanzar (generalmente los padres buscan una perfección que ni ellos mismos la tienen); el resultado de esto es verdaderamente terrible, desde familias rotas (los adolescentes se escapan de sus hogares a temprana edad, embarazos no deseados, alcoholismo, depresiones, etc.), hasta suicidios (las dos mayores causas de muerte entre los jóvenes es el suicidio, y los accidentes de transito por consumo de alcohol), los hijos no saben por donde escapar de la presión excesiva montada por sus padres, que optan por buscar salidas drásticas para terminar con sus tristezas, definitivamente los verdaderos BURROS en la edad del burro, son los padres de familia
Siendo justos, el problema no solo es de los padres, también hay un buen grado de responsabilidad en los establecimientos educativos; la falta de reglas claras en estos, el excesivo intervensionismo de los padres de familia, y una educación basada en las aulas del siglo 18, conllevan a una disfunción entre los adolescentes y el colegio, ya que estos no llenan para nada las expectativas de los jóvenes de hoy.