jueves, 15 de septiembre de 2016

UNA SELFIE CON DIOS 2

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest 

El uso de los teléfonos celulares a traspasado las barreras de la comunicación, con esta tecnología no solo se habla, también se escribe, se interactúa en redes sociales, etc., una de las funciones indispensables de la teléfonos inteligentes es captar vídeos y/o fotografías, en este último caso las auto imágenes o selfies son vitales a la hora de calificar un celular, es decir, mientras mejor sea la cámara frontal, mejor es el celular.

Tomarse selfies constantemente (como mencione varias veces en este espacio) puede ser un síntoma de falta de afectividad, poca autoestima o narcisismo, la viralización de auto retratos de chicas o chicos con poca ropa y con una frase filosófica de bolsillo es solo un ejemplo de lo que menciono.

En todo caso, me pregunto si alguna vez alguien pensó en sacarse una selfie con DIOS, sería tan sencillo como sacarse una foto en posición de mono y listo?, o abra algunos requisitos previos para que el auto retrato vaya con una frase del evangelio que cambie no solo nuestras propia vida sino la de los demás, una selfie con DIOS tendría que ser memorable, pero para ello se necesitaría una preparación consiente no solo del físico, sino también del corazón.

Transparentar el corazón, limpiarlo de supersticiones y fanatismos con la razón a la luz de la resulta imprescindible a la hora de presentarnos ante DIOS, una selfie con EL PADRE no puede darse con el alma llena de misterios, envidias y tormentos, la paz interior que nos da la es la mejor cámara frontal al momento de abrazar a DIOS y sacarnos una foto.

Para sacarnos una selfie con DIOS es imprescindible dejar de sentir rencor, hablar mal del prójimo y comenzar a ser coherentes con lo que decimos creer,  un corazón limpio es para DIOS la mejor aplicación de selfies que puede existir,  solo así podremos acercarnos a EL,  abrazarlo, poner nuestra mejor pose con cara de mono incluida y sacarnos una selfie con DIOS.

Ánimo,  EL nos está esperando.

Marce Miranda Loayza