Dios no quiere bombas, atentados, o que maten y asesinen en nombre de Ala, Yahveh o Jehova, gritar en alto el nombre de Dios no tiene que ser de ninguna manera una arenga para hacer explotar bombas o violar niñas indefensas, ninguna religión por más revelada que sea tiene el derecho de tomar la vida de los demás escudándose en sus creencias, eso no es fe, es ser asesinos. Los últimos años vivimos es una especie de guerra mundial a pedacitos, donde las víctimas por lo general son personas civiles inocentes, no se respeta ni a menores de edad, lo único que al parecer importaría es matar y causar miedo, en esto hay que ser claros, los que matan en nombre de Dios son los verdaderos infieles, las corrientes fundamentalistas del Islam corrompen el nombre de Dios y prostituyen sus principios por un puñado de dolares. El miedo se viene apoderando del continente europeo y con ello salen a relucir algunos sentimientos que habían sido enterrados ...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza