martes, 8 de marzo de 2016

TENEMOS DERECHO A PENSAR DIFERENTE

Veo con tristeza y preocupación a la vez el empeño liderizado por el propio Jefe de Estado de denigrar,  acusar y menospreciar a todo aquel que se atreva a disentir con las políticas del partido de gobierno,  para tal efecto se utilizan un sin fin de adjetivos calificativos que van desde "agentes de la derecha o del imperio" hasta "narcotraficantes confesos ".

Pensar diferente no solo es un derecho inherente a la persona es también saludable para cualquier democracia que se jacte a si misma de serlo, por lo tanto acusar o denigrar a todos lo que no comulguen con el Presidente Morales o el Movimiento al Socialismo no solo demuestra una falta alarmante y preocupante de vocación democrática,  también refleja un cierto temor intelectual hacia ideas nuevas contrapuestas a las del gobierno actual.

Es preciso hacer notar que NO todos los que pensamos diferente somos agentes de la CIA o del imperio,  tampoco somos militantes de la "derecha"  cuyo único afán es voltear al gobierno actual,  tener miedo al que piensa diferente no es propio de un gobierno democrático y demuestra una palidez intelectual alarmante.

Los gobiernos cuando se alimentan de una sola vertiente intelectual y sola en esa fundamenta sus políticas socio económicas caen en la tentación de creerse dueños absolutos de la verdad, cambiando con ello la democracia que se dicen defender por una especie de dictadura donde todo aquel que se atreva a disentir  es tomado como delincuente financiado por intereses ajenos al país.

Una verdadera democracia se funda en el respeto no solo a la libertad de información y de expresión,  también se cimienta en el respeto a la diversidad de pensamientos y opiniones,  por ende a las ideas se las rebate con ideas, no con insultos o amenazas. Tratar de hacer pensar al país que existen dos bandos, unos buenitos y otros pagados por el imperio no solo es faltar a la verdad es también atentar contra la democracia.

Marce Miranda Loayza