El mal es básicamente la ausencia del bien, para las religiones reveladas esto se relaciona con la idea del pecado, convirtiendo así el mal en una ofensa directa contra el ser supremo o Dios, ya en pleno siglo 21 la idea del mal simplemente se ha relativizado a tal punto que muchas actitudes, situaciones o cosas que antiguamente eran consideradas como malas hoy son prácticamente normales por lo cual no son consideradas como negativas. Entrar en una discusión filosófica sobre la existencia del bien y del mal básicamente es caer en saco roto ya que la sociedad industrializada, capitalizada, hedonista y egoísta en la que nos desenvolvemos se ha esforzado para que el ser humano vea el dilema del bien y del mal como una simple discusión filosófica y hasta folklórica de escasa relevancia, esto por una simple razón, una sociedad sin preceptos morales claros sobre el bien y el mal es más fácil de engañar haciéndole pensar que lo malo muchas veces puede ser bueno y lo bueno puede pasa...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza