Estamos viviendo una especie de fiebre exorcista hollywoodense puesto que periódicamente se vienen estrenando películas que tratan el tema en cuestión, y es que a nuestra sociedad le encanta consumir este tipo de films, pareciera que lo oscuro, lo terrorífico, lo demoniaco fuesen temáticas de relevancia por encima de la pobreza o la desnutrición infantil, vasta echarle un vistazo a las carteleras cinematográficas o a las grillas televisivas para ver que abundan películas y programas llenos de fantasmas y demonios con efectos especiales espectaculares y bajo nivel intelectual. Definitivamente nuestra sociedad ve con buenos ojos todo lo que se refiere a lo maléfico o maligno y es que esto vende más y el público lo saborea hasta el cansancio, somos consumidores de lo oscuro, pero no por esto podemos llegar a relativizar al verdadero mal que aqueja a nuestra humanidad que es la indiferencia, poco a poco nos hemos vuelto egoístas, clasistas, individualistas, inmediatistas, por ende ...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza