Uno de los grandes males que aqueja a la humanidad actual es sin duda la indiferencia, la misma que se encuentra tan arraigada en nuestro diario vivir que ya no nos sorprende ni conmueve casi nada, los medios de comunicación con su inmediatez y frialdad nos han convertido poco a poco en “consumidores de desgracias y desastres”, a las cuales las digerimos un rato con lagrimas y mocos incluidos para luego desecharlas para pasar al siguiente acontecimiento mediático que atraiga nuestra atención, la sociedad se mueve dentro de un conformismo vergonzoso, donde las injusticias y los abusos son vistos como algo normal e inevitable siendo lo único que importa la estabilidad y el bienestar “individual” dejando de lado lo que llamamos “el bien común”, inclusive una gran parte de nuestra religión occidental posee una particular visión de FE, donde se promueve un encuentro individual y personal con la divinidad por ende predicando la salvación unipersonal olvidando así la comunidad o en todo caso...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza