lunes, 28 de febrero de 2011

¿ENTRE DEMONIOS Y FANTASMAS?


La figura del mal, del demonio y de apariciones fantasmagóricas son altamente reconocidas dentro de la mayoría de las religiones tradicionales existentes, desde las creencias precolombinas hasta las tradiciones judeo cristianas, tienen espacios importantes dentro de sus visiones y doctrinas de FE que se ocupan única y exhaustivamente sobre el mal y sus implicaciones dentro de la vida de las personas.


El ser humano vive en constante lucha con sus “demonios interiores” que no es más que los instintos negativos y oscuros con los que convive el hombre, ya que este definitivamente se debate entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad, dependiendo únicamente de el si opta por un camino u otro como las drogas, el alcohol, los delitos y actitudes negativas. Son solo unos pocos ejemplos de las múltiples tentaciones con las que se tiene que coexistir en nuestra sociedad globalizada donde no solo se universaliza la información y el conocimiento sino también un sin fin de delitos y transgresiones a la legalidad, siendo estas en definitiva manifestaciones del mal que en numerosas ocasiones el propio ser humano las termina creando llevado por sus instintos negativos y oscuros, los cuales terminan haciendo daño tanto al individuo como a su entorno, por ende es este el que se va llenando de fantasmas y demonios totalmente reales y tangibles.


Ahora bien el ser humano ha ido experimentando desde tiempos remotos situaciones en las cuales se describen apariciones fantasmales, posesiones demoníacas, casas embrujadas, etc., etc., etc., muchas de estas experiencias pueden ser explicadas perfectamente por las distintas ciencias desarrolladas por el ser humano, el psicoanálisis, la psiquiatría, medicina, entre otras; los avances médicos y tecnológicos poco a poco han suplantado a la teología como fuente de respuestas a los grandes misterios de la vida y del cosmos, las posesiones demoníacas y las apariciones fantasmagóricas ahora son explicadas por las ciencia dejando a un lado la FE.


Aunque muchos de estos fenómenos han pasado a ser parte del folklore religioso, de tanto en tanto aparecen relatos y testimonios de personas que aseguran haber vivido una experiencia con lo sobrenatural, además que el tema en cuestión es altamente rentable para la venta de libros y/o documentales y no solo eso, además aparecen por temporadas un sinnúmero de películas hollywoodenses que tratan sobre el tema los cuales despiertan nuevamente el interés de sus espectadores, ¿pero cuánto hay de cierto sobre el demonio y su acción directa sobre las personas?. Si bien el mal esta latente entre la sociedad actual y en innumerables ocasiones actúa por medio del propio ser humano através de sus acciones, también es cierto que en ciertos casos la ciencia no puede explicar acontecimientos y comportamientos llamativos, los cuales podrían equipararse tranquilamente a actividades paranormales.


Definitivamente no solo vivimos entre aspectos físicos y tangibles, también existe una realidad espiritual la cual no se pude negar, y que a su vez interactúa con el ser humano, y en ese vaivén entre el bien y el mal, muchas veces el mal tiende a manifestarse de manera visible, para esto las religiones tradicionales monoteístas (judaísmo, cristianismo, islamismo) tienen ciertos pasos y ritos para tratar estos casos, que lastimosamente en los últimos tiempos cada vez son más frecuentes, no habiendo explicación o razón alguna para esto, en todo caso el mal si existe y puede llegar a exteriorizarse, no es algo que deba tomarse a la ligera, es más, en ciertas ocasiones la intervención oportuna de personas entendidas en la materia es necesaria.


El mal si existe, convive con nosotros, y muchas veces puede llegar hasta hacerse visible……CONTINUARA..