El ser humano desde sus inicios ha buscado la manera de comunicarse con lo divino y trascendente, en razón de ello las primeras experiencias religiosas o místicas se dieron mucho antes de la aparición inclusive del lenguaje, los hombres del pasado veían en el sol, las estrellas, el rayo y en los animales manifestaciones de lo divino, junto con la aparición del lenguaje también nacieron las palabras cultuales, es decir hicieron su aparición las primeras oraciones hacia la divinidad, estas llevaban intrínsecamente un sentido de sometimiento, temor hacia sus deidades, acompañadas de sacrificios de todo ti po. Con la aparición del monoteísmo, el culto y la oración empezaron a tener una notable importancia en las sociedades, poco a poco la religión y la fe se convirtieron en el pilar fundamental del diario convivir, formando teocracias constituidas alrededor del culto y la divinidad.
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza