
EL Rosario y su meditación tienen el poder de traer calma en medio de la tormenta, nos da la sabiduría a la hora de tomar decisiones y la fuerza necesaria para levantarnos de caídas y tropiezos, constituye en sí mismo las caricias que DIOS nos da en momentos de llanto y dolor.
En el rezo del Rosario DIOS nos da a conocer su plan de salvación, nos lleva cuenta a cuenta a un camino de santidad y nos revela su AMOR a través de los misterios que encierra el rezo meditado del SANTO ROSARIO, y no solo eso, la constancia en su rezo y meditación tienen la virtud y el poder de regalarnos milagros por la gracia de DIOS y la intercesión de MARÍA.
El Rosario también constituye una manifestación del AMOR divino para con la humanidad, es amor puro por parte del PADRE manifestado en CRISTO y vivido por MARÍA, pensar que sus cuentas, misterios y oraciones son cosas de personas aburridas que no tienen nada mejor que hacer es despreciar el AMOR infinito de DIOS, negarnos a la santidad y menospreciar la intervención del ESPÍRITU SANTO en nuestra historia.
Entre las cuentas del ROSARIO podemos llegar a encontrar consuelo, paz, amor, fuerzas y milagros, no perdamos la oportunidad de tener éstas gracias en nuestra vida, que la vertiginosidad de la rutina no nos robe la oportunidad de sentir el AMOR DIVINO y la intervención de MARÍA que intercede y consuela.
Los milagros si existen, comienzan con EL ROSARIO para continuar en la eternidad.
Marce Miranda Loayza