jueves, 29 de septiembre de 2016

IR CONTRA CORRIENTE!!!

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Caminar en sentido contrario pero siguiendo las directrices que nos señala  el Evangelio tiende a ser una de las pruebas más complicadas en nuestro camino de FÉ, la sociedad y sus normas actuales van guiando a la humanidad hacia un camino sin retorno hacía su destrucción moral y espiritual.

Lo que tiempo atrás era visto como faltas éticas  e inclusive legales hoy son alentadas y hasta protegidas por normas y leyes, existe una corriente mundial empecinada en hacer ver al cristianismo y en especial a la Iglesia Católica como retrógrada e inquisidora la cuál se opone a éstas nuevas "ideologías" que supuestamente promueven igualdad, salud e inclusión.

Todas estas "corrientes modernas" que a simple vista  aportan a la sociedad equidad y justicia  traen consigo anti valores que a la larga causan el efecto contrario a lo que dicen promover,  la vida que tanto se dice defender termina siendo atropellada con la interrupción del embarazo,  la familia a la cual supuestamente se quiere proteger termina siendo vulnerada con  uniones del mismo sexo, las guerras son avaladas en pro de la justicia,  el hambre es ignorado y la solidaridad subestimada.

La en éste contexto es prescindible para las sociedades "open mind", pues la creencia en un DIOS que da vida contrasta con normas a morales y legales que promueven muerte,  es justamente por esto que ser creyente hoy en día conlleva ir contra corriente,  hablar de JESÚS en éste contexto es volver a ser profeta en NÍNIVE.

El relativismo es la gran tentación que debe salvar el creyente,  si se relativiza el amor, El Evangelio y hasta a DIOS la deja de ser instrumento de salvación para convertirse en un mero compilado de ritos y rezos cuya única utilidad es justificar la desobediencia y la impunidad disfrazándolas de una fé más abierta "open mind". En una sociedad que predica muerte se juzga a todo aquél que promueva vida, se desvirtúa la fé, se la amolda sólo para domingo y se la guarda en el desván de lunes a sábado, convirtiéndonos así en creyentes de bolsillo, sin luz y sin vida.

Ir contra corriente implica predicar la PALABRA DE DIOS tanto con el ejemplo como con las palabras,  nos toca ser profetas en un mundo plagado de oscuridad y muerte,  DIOS nos llama al igual que a JONAS para predicar en NÍNIVE, en medio de la oscuridad somos llamados a ser luz, a dar vida en medio de la muerte, a ser creyentes a tiempo completo,  anunciando la BUENA NUEVA y denunciando la cultura de muerte.

Es hora de ir contra corriente.

Marce Miranda Loayza