martes, 9 de agosto de 2016

CALLAR NO ES EL CAMINO

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Tener miedo no es opción,  callar no es el camino,  los operadores del poder cuando se empecinan en encaramarse en sus cargos utilizan el miedo como medio de amedrentamiento para silenciar a las voces que por principios no comulgan con el totalitarismo.

El miedo es el mejor aliado del mal, del abuso y del totalitarismo,  en el encuentran  su mejor arma para acallar conciencias ya que el miedo genera más miedo,  una vez insertado en el corazón es muy difícil extraerlo.

Una sociedad acallada por el temor es mucho más fácil de manejar y manipular,  el miedo a "no meterse" es más fuerte que las ansias de justicia, para conseguir este efecto los operadores del poder tienden a generar situaciones ejemplarizadoras, se acalla de manera radical y a veces hasta violenta a toda voz que se oponga al régimen totalitario,  para ello se utiliza a la justicia y a los medios de comunicación,  la justicia se arrodilla ante el poder y se prostituye al mismo,  juzga y condena con dureza y celeridad a toda voz opositora para que luego los medios de comunicación muestren e informen como se obra con dureza radical a la hora de acallar a los ingenuos que se atreven a desafiar al poder y al totalitarismo caudillista.

Nuestro continente a venido viviendo un periodo de "democracia caudillista" donde el líder es dios y su voz es ley, en este sentido no son pocos los opositores que han sido perseguidos,  injuriados, tildados de agentes del imperio,  enjuiciados,  encarcelados y hasta "suicidados". El miedo a hecho presa de la democracia,  el dinero poco a poco a ido comprando conciencias y el temor a engendrado silencio.

Existen muchas verdades que se encuentran silenciadas por el miedo,  solo en Bolivia tenemos los casos de Chaparina, del Hotel Las Américas,  El Porvenir,  el Fondo Indígena,  CAMCE, etc.,  todos estos casos se encuentran en tinieblas,  existe un manto de mentiras y amenazas que impiden que la verdad salga a la luz,  el miedo a silenciado a la verdad dando paso a la oscuridad.

El silencio no es el camino,  ser profeta implica anunciar y denunciar y creo que es hora de denunciar todos los abusos y atropellos que se están cometiendo en Bolivia,  el poder no dura para siempre, es más termina devorándose a sí mismo.

Marce Miranda Loayza