martes, 19 de julio de 2016

¿UN DIOS A LA MEDIDA?

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Si bien la experiencia de DIOS siempre sera personal, la vivencia de FÉ no puede llegar a ser acomodada a gusto y placer de cada quien,  DIOS exige ciertos preceptos para ser vividos en comunidad, lugar  donde la FÉ pasa de ser una experiencia individual para convertirse en acción y servicio.

La experiencia de DIOS conlleva una vivencia de FÉ la cual exige una vida en concordancia con las enseñanzas que decimos creer,  los evangelios no pueden convertirse en simples palabras lindas de domingo,  si no se es coherente con lo que se dice creer, la misa se convierte en un acontecimiento social y las oraciones una palestra para mostrar lo "buenitos" que somos, disfrazando nuestras miserias con una máscara de santidad destinada a romperse y a perderse con el tiempo.

La FÉ exige preceptos éticos y morales claros, tratar de ignorarlos o acomodarlos según nuestras necesidades no solo mutila la FÉ,  también se termina ignorando a DIOS.

Un dios a la carta es mucho más fácil de seguir,  no exige ni pide, se acomoda todo y a todos, es prisionero de domingo,  mientras que de lunes a sábado se rinde pleitecia al dios placer y al dios poder, en éste sentido los grupos parroquiales o de oración se convierten en grupos de amigos que no reflejan luz ni vida, son meros hacedores de retiros dando lo que no tienen y haciéndose pasar por lo que no son.

Un dios a la medida resulta más atractivo,  más llevadero y más útil,  con él se disfraza las borracheras con servicio y la hipocresía con FÉ,  pese a ello, JESÚS sigue y seguirá saliendo a nuestro encuentro,  nos busca y nos anima a seguirlo en espíritu y en verdad.

La experiencia de DIOS es personal, pero solo llegará a la trascendencia cuando vivamos la FÉ en el día a día,  en coherencia construyendo el Reino de Dios en la tierra, siendo líderes y profetas no figurines de domingo.

DIOS nos necesita,  es hora de cambiar y ser luz y sal de la tierra, yendo contra corriente en medio de la oscuridad , ya es hora de empezar,   que así sea.

Marce Miranda Loayza