jueves, 19 de noviembre de 2015

TAN SOLO UNA LUZ


En uno de los tantos relatos sobre la vida de San Francisco de Asís cuentan que al encontrarse Francisco con el lobo, este ultimo lo inquirió diciéndole que su FE se basaba en una simple lucecilla a lo cual Francisco respondió: “tú lo has dicho hermano lobo, tan solo una luz”

Vivimos en tiempos oscuros, aunque el brillo de nuestra sociedad consumista trate de encandilar nuestra visión y nuestra FE con falsas expectativas de felicidad un velo de oscuridad se cierne sobre toda la humanidad, oscuridad construida por el mismo ser humano y su ambición desmedida de dinero y poder, pero es justamente en tiempos como estos, donde la desconfianza, el miedo, la enfermedad y la soledad hacen presa del corazón humano donde DIOS se hace más presente en nuestras vidas, tan solo debemos ponernos a observar un poco más y encontraremos su presencia, en cosas que a primera vista resultarían pequeñas e insignificantes.

El  Salmo 61 señala, “Solo en Dios descansa mi alma, porque de EL viene mi salvación”, para que el ser humano encuentre paz en ese DIOS supuestamente lejano ESTE decidió volverse pequeño, esconderse tras la grandeza de la creación y también esconderse tras el sufrimiento de la cruz, en este sentido toda nuestra vida se encuentra rodeada de la divinidad, incluso en la angustia podemos encontrar consuelo, ya que aunque el dolor o el sufrimiento individual o colectivo sea grande no debemos olvidar que en nuestras vidas es DIOS quien tiene la ultima palabra, Dios obra en la medida de nuestra FE, y aunque en estos tiempos oscuros pareciera que la oscuridad esta ganando terreno no podemos olvidar que una simple y pequeña  luz puede romper la más terrible de las oscuridades.

La FE, la esperanza y EL AMOR por más que las guerras y las enfermedades traten de extraerlas del corazón humano, permanecen, ya que son dones que el mismo DIOS puso ahí, justamente para contrarrestar los embates del mal, EL AMOR nunca dejara de ser amor debido a su naturaleza misma, ya que DIOS es AMOR, y es justamente en ese AMOR donde el ser humano, pese a toda la oscuridad existente, siempre tiende a regresar al igual que el Hijo Prodigo,  pero para ello en ocasiones debemos pasar por el camino del fracaso y del dolor para comprender el inmenso AMOR del cual por voluntad propia nos hemos ido alejando.

Aunque el mundo entero este envuelto por una profunda oscuridad, aunque tu vida este siendo afectada por una terrible enfermedad, aunque tu corazón este siendo abatido por una profunda soledad no olvides que solo se necesita una luz pequeñita para encender el AMOR y la esperanza en nuestros corazones, alejando de esta manera todo miedo, ya que si de veras confiamos en que el TRES VECES SANTO es el SEÑOR de nuestras vidas, con una simple luz nos tendría que bastar….