Para todos ya es
conocida la postura del Papa Francisco sobre determinados temas, solo basta darle un vistazo a la Exhortación Apostólica Evangelii
Gaudium o a la Enciclica Laudato Si, y por si fuera poco en todas sus
intervenciones nos hace saber claramente sus anhelos de renovación no solo para
la Iglesia, sino también para toda la humanidad.
En materia de políticas
económicas y ambientales, la postura de Francisco es clara, ya no se puede
soportar más un sistema económico inhumano e injusto ligado a una cultura del
descarte ni tampoco se puede soportar
más el maltrato y abuso hacia la creación, estas dos posturas si bien han
despertado una especie de conciencia colectiva sobre ambos temas, también han traído
consigo una serie de criticas provenientes de sectores conservadores dentro y
fuera de la iglesia, por ejemplo, se lo critica por dar discursos con contenido social
dentro de las iglesias (como sucedió en su más reciente visita a Bolivia), me
imagino que los críticos, en muchos casos bastante letrados, desconocen y de
sobre manera los evangelios, Jesús mismo llevo su predica a la sinagoga,
cargado de simbolismo político-religioso, sana a una mujer encorvada en pleno
día de reposo (Lucas 13:11-12), todo un escándalo
para la época, desconectar el mensaje político
del religioso en la predica de JESÚS en los evangelios seria básicamente descontextualizarlo
para quitarle su riqueza humana y quedarnos con una especie de entidad divina
sin alma y sin espíritu.
Francisco en su ultima
visita Ecuador, Bolivia y Paraguay dejo bien
clara su predica, tanto en templos, cárceles o en Misas masivas, se debe
cambiar de estructuras, ya que el sistema actual es inaceptable, obviamente que estas palabras
no cayeron bien a los defensores de un liberalismo casi muerto que defiende
valores de progreso y bienestar sobre la solidaridad y el bien común,
desconociendo así el derecho natural que tiene todo ser humano, pareciera que
los sectores más conservadores tanto dentro como fuera de la Iglesia ven a
Francisco ya no como al Santo Padre, sino como al enemigo a vencer.
La Iglesia con
Francisco se esta convirtiendo poco a poco en la voz de los más pobres, es
justamente por eso que conservadores de todo el mundo románticos del poder y de
las influencias se encuentran desconcertados por el vuelco tremendo de timón
que le dio el Papa Bergoglio a nuestra Iglesia, imagino que en tiempos de JESÚS los escribas y
fariseos se encontraba igualmente desconcertados por la predica y el discurso
de CRISTO totalmente ajeno al poder y a la ley.
Por siglos la
Iglesia tuvo un punto de vista clerical occidental, con una doctrina social de
la iglesia siempre critica a modelos económicos y políticas sociales, pero liderizada en base a valores liberales, ya era hora de que un aire fresco
latinoamericano entrase al Vaticano, cambiando paradigmas, para anunciar y
denunciar como buen profeta, ya era hora de dejar atrás los zapatos rojos o la
estola roja bordada con oro, ya es hora de que el simple carpintero de Nazaret
entre en su Iglesia, la reconstruya, la haga suya, aunque esto signifique fuego
y no paz.
La política en
los Evangelios siempre estuvo presente, uno no puede existir sin el otro, en
los escritos neo testamentarios casi siempre van de la mano, es de esta manera
que el Papa Francisco articula de manera extraordinariamente divina y a la vez
extraordinariamente humana ambos aspectos, en lo personal espero más discursos
encendidos en templos, cárceles o en Misas masivas, aunque esto conlleve que el Papa siga el camino del profeta.