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EL MARKETING, LA PALABRA MALDITA DEL CAPITALISMO O UNA OPORTUNIDAD PARA LA EVANGELIZACIÓN

La sociedad actual simplemente no puede desenvolverse sin los medios de comunicación, comunicar es algo imprescindible para el ser humano hoy en día, la Iglesia por ende no puede estar ajena a esta tendencia de comunicar por todos los medios el Evangelio utilizando nuevas estrategias apoyadas
en las nuevas formas de comunicación existentes, en este sentido pensar en una Iglesia fuera de las redes sociales es impensable, pues es justamente en estos espacios donde se encuentra una gran parte del “Pueblo de DIOS” y a la vez una enorme cantidad de personas a las cueles la Iglesia puede hacerles llegar la luz del Evangelio, pero para que este anuncio de la buena nueva tenga frutos importantes en este siglo XXI es implícitamente necesario echar mano de diversos tipos de estrategias de comunicación, entre ellas se encuentra sin duda alguna el marketing.

Al hablar de marketing dentro de la Iglesia Católica no implica bajo ningún punto de vista sacar provecho de esto o vender algún producto masivo para lucrar con ello, como lo hacen otras denominaciones religiosas, simplemente se trata de utilizar toas las estrategias posibles que brinda los medios de comunicación actuales para hacer llegar la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia a la mayor cantidad de gente posible, es simple, es necesario promocionar el Evangelio, entendiendo que la palabra promoción esta estrechamente relacionada con la comunicación, entonces es necesario promocionar el Evangelio y por ende promocionar a nuestra Iglesia, no hay que tenerle miedo al marketing promocional, hay que utilizarlo sabiamente, siempre con una visión de FE, repito, una Iglesia fuera de estas estrategias de comunicación es una Iglesia que pasa desapercibida y hasta muerta.

Curiosamente para muchos “fieles católicos” el marketing es la palabra maldita del capitalismo depredador, casi un insulto a la “teología latinoamericana”, en esto hay que ser claros y contundentes, pensar en una teología del siglo 21 sin marketing es simplemente absurdo y hasta ridículo, pero por increíble que parezca a muchos “teólogos” y “creyentes” les sigue seduciendo la palabra confrontación como expresión máxima de reivindicación de creencias andinas ancestrales o de la teología de la liberación, lastimosamente estos fieles no entienden que ya no vivimos en el siglo 20, que ya pasaron (gracias a DIOS) las dictaduras militares, que las necesidades de la juventud del siglo 21 son totalmente opuestas a las de la juventud de mediados del siglo pasado, ahora se tienen nuevos desafíos que tienen que ser  atendidos de manera pronta y adecuada, pues tenemos a millones de jóvenes que están creciendo sin DIOS, sin ética y sin control, con el mayor respeto, seguir pensando en la confrontación como medio teológico para lograr un fin es una enorme estupidez.

El siglo 21 trae nuevos desafíos para la Iglesia Católica, por ende es necesario construir una teología que vaya de acorde a este nuevo siglo, la evangelización debe ir de la mano de la promoción, del marketing promocional, la FE y la Palabra de DIOS tienen que difundirse activamente por las redes sociales y la Internet, obviamente no podemos olvidar las enseñanzas de Monseñor Romero, de Lucho Espinal, de la Madre Teresa, pero no por ello podemos seguir estancados en el siglo 20, perdidos en el romanticismo del conflicto y de la lucha armada social,  ahora el campo de batalla es diferente, pero no por ello menos necesario.

DIOS  es el mismo ayer, hoy y siempre, de eso no cabe la menor duda, pero el ser humano va cambiando, evolucionando, y por ende es necesario utilizar nuevas formas de comunicación para que ese DIOS eterno llegue los corazones de los jóvenes del siglo 21.

Los que quieran evangelizar, utilicen el marketing promocional para hacerlo y los que quieran confrontar simplemente que se vayan a sus casas….






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