El ser humano se desarrolla y se
desenvuelve en diferentes aspectos, es por ello que este resulta siempre
complicado de comprender, una sociedad monetizada y privatizada pretende hacer
creer que el único aspecto necesario y posible para una adecuada y llevadera
vida es el aspecto económico con todo lo que esto conlleva, estabilidad, desarrollo
y poder adquisitivo, siguiendo esta lógica de bienestar económico-social la
sociedad occidental ha venido desarrollando varios modelos y políticas publicas
y sociales para satisfacer las
necesidades cada vez mas demandantes de la población.
No cabe duda que vivimos en
tiempos de enormes avanzas tecnológicos y científicos, los medios de
comunicación alternativos (Internet) prácticamente han conectado a todo el
planeta a la distancia de un simple “click”,
las diferencias en otrora irreconciliables entre el capitalismo y el socialismo
poco a poco están desapareciendo para dar paso a formas de gobierno (sean
liberales o socialistas) que priorizan el bienestar de sus ciudadanos por ende
el capitalismo a ultranza va perdiendo terreno en todo el mundo, la
manipulación del genoma humano también a alcanzado niveles impensables en el
siglo pasado a tal punto que ahora es factible la concepción de humanos a pedido,
en resumen nunca antes se había visto tanto avance y tanta evolución de la
humanidad en tan corto lapso de tiempo.
Todos estos adelantos
científico-tecnológicos han, por así decirlo, embriagado la sensatez de una
gran parte de la humanidad, pues se a priorizado al extremo estos avances sin
una adecuada guía ética-moral, lo cual esta llevando a una gran parte de la
humanidad a crear una falsa idolatría en relación a si mismo, es decir se
exalta hasta más no poder a la humanidad misma, esto es sin duda un paso
peligroso ya que una sociedad que se alaba a si misma es una sociedad que va en
camino hacia su propia idolatría, el problema de una sociedad ensimismada es
que al verse encandilada en sus logros y progresos se olvida de los demás, de
aquellos que no corren con la misma suerte de poseer o ser participe de estos
avances, no olvidemos lo que paso con la torre de babel, que si bien no es un
relato histórico en si mismo trae muchas enseñanzas que pueden y deben ser
aplicados en estos tiempos ya que una humanidad que va en camino hacia su
idolatrización es una humanidad que va camino hacia su autodestrucción, por
ello urge una adecuación coherente y firme de valores morales y éticos para que
estos vayan de acorde a los avances de este nuevo siglo, la humanidad no puede
caminar solo sin un norte ético-moral, lastimosamente nuestra sociedad ve a estos
como “fósiles” dentro de la evolución del pensamiento humano, pese a ello es
necesaria la revalorización de conductas éticas, pues solo de esta manera el
desarrollo tecnológico tendrá un norte claro y al servicio de la sociedad.
La clave para sembrar valores en
el corazón humano siempre será la educación, es necesario que niños y jóvenes
comiencen a pensar no solo en ellos mismos sino también en los demás, la implementación
de valores en toda la currícula de manera transversal no solo debe quedarse en
el simple papel, los maestros y profesores tienen que ser capaces de integrar
estos valores en sus distintas materias de forma efectiva y no solo de forma
repetitiva.
El desafío es inmenso, pues la
ética y la moral en este siglo 21 ya no forman parte de los pilares
fundamentales del desarrollo del ser humano, por ende seguir estos parámetros
resulta cada vez más difícil, la decisión es personal, o se sigue un camino
ético coherente y constructivo o simplemente se lo ignora para vivir una
existencia libre de principios y valores con todo lo que esto trae consigo:
hedonismo, egocentrismo, indiferencia. La decisión es personal, pero creo
firmemente que muchas veces es mejor nadar contra corriente que dejarse llevar
por los cánones de indolencia y apatía que impone nuestra sociedad.
El que quiere entender que
entienda….