miércoles, 4 de junio de 2014

BULLYING, MÁS QUE UN SIMPLE JUEGO (3era. Parte)


Las victimas del acoso escolar o bullying reaccionan de manera diferente a este hecho, algunos simplemente no le dan mucha importancia mientras que otros pueden llegar a deprimirse tanto que ven con oscuridad y tristeza sus propias vidas, no existe, por lo menos en Bolivia una adecuada política de intervención en casos de acoso escolar,  si bien existen leyes que tipifican el bullying como delito dicha norma es poco utilizada  debido a la “vergüenza” que sufre la victima a la hora de denunciar el abuso.

Muchos “genios” de la educación han ido explorando los alcances del Bullying, no solo desde el punto de vista del abusado sino también desde el punto de vista del abusador y en sus marañas de conceptos y estudios psicológicos han encasillando erróneamente a ambas partes, esto debido a que si bien los “capos” mencionados tienen miles de títulos académicos encima jamás pisaron un aula de educación primaria o secundaria: En el caso del abusado lastimosamente lo han ido etiquetando como al débil, con baja autoestima, introvertido, tímido  y hasta  “tontito” y en el caso del abusador lo han convertido en victima del abuso familiar, es decir padre abusador forma a un hijo abusador y por el otro lado madre abusada cría hijo abusado, nada más falso que eso, si bien pueden existir situaciones en que esta circunstancias se den no son las bases o cimientos del acoso escolar o bullying.

En la formación de abusadores intervienen varios factores tanto internos como externos, en lo que refiere a lo interno no cabe duda que la familia ejerce una gran influencia en las decisiones posteriores del joven o adolescente, pero en estos tiempos de la Internet, juegos para consolas y redes sociales vemos que son estos lo que INFLUYEN NEGATIVAMENTE en la personalidad de adolescentes y jóvenes, en este sentido tenemos familias estables que se preguntan porque su hija o hijo es un abusador, y no saben el porque de esto, la respuesta es simple, los medios de comunicación actuales están creando  niños, adolescentes y jóvenes con una mentalidad altamente violenta donde el débil es un estorbo y un obstáculo a vencer, solo vasta darle una mirada a algunos juegos con contenidos altamente violentos como “San Andrés” donde violar y matar es la finalidad del juego; en el caso del abusado muchos lo ven como el raro, el extraño, el tímido, inclusive son los mismos maestros o profesores los que los tildan de tontos, desconociendo así sus capacidades y aumentando de alguna manera  los adjetivos calificativos en contra de estos.

La sociedad globalizada se esta encargando de formar abusadores y abusados con el solo fin de mantener un extraño juego de roles de poderosos y desposeídos.


En el tema especifico del bullying urge generar políticas EDUCATIVAS especificas para frenar este mal, no son pocos los o las estudiantes que por una situación determinada de acoso estudiantil decidieron acabar con sus vidas al no encontrar apoyo ni en la escuela ni en su hogar, el bullying no puede encasillarse o tipificarse simplemente como un delito merecedor de castigo, se tiene que tener una visión integral de este mal, solo así podrá ser tratado adecuadamente.

Cada institución educativa sea pública o privada debería contar con una estrategia diseñada única y exclusivamente para la prevención y el trato del bullying, no como un departamento inquisitivo, sino como un departamento de prevención, ayuda y principalmente SOLUCIÓN de los casos de bullying que se puedan dar dentro y fuera de las aulas, hago hincapié en que cada institución educativa debería contar con un departamento ESPECIFICO sobre la temática del acoso, para ello es necesario tomar en cuenta que cada centro educativo tiene su propia personalidad y por ende tiene que tener un tratamiento especifico.

El tratamiento del bullying al ser especifico para cada caso también debe y tiene que tratar de buscar soluciones especificas, esto porque cada persona tiene posiciones, dolores y reacciones especificas y NO generales.

Es necesario que nos demos cuenta que el BULLYING no es más que otro síntoma de una sociedad enferma de odio y egocentrismo, no es más que el reflejo de lo que somos y de a donde vamos.