miércoles, 28 de mayo de 2014

¿QUIENES SON LOS QUE ME SIGUEN?

Los medios de comunicación se han convertido en parte fundamental de nuestras vidas y dentro de estos las redes sociales tienen su peso especifico en el diario desenvolvimiento del ser humano, estos medios al ser de libre acceso vía Internet tienen millones de usuarios que intercambian ideas, pensamientos, sentimientos, fotos, cosas profundas como también cosas sin sentido, la noticia inmediata ya es normal en las redes sociales donde no existen secretos.

La Internet y en especial las redes sociales son las miel para los jóvenes, en estos medios muestran sus estados de animo, sus conquistas y decepciones, es en definitiva la forma que tienen  de expresarse entre ellos y hacer saber al mundo de que existen y que sus ideas también merecen ser escuchadas por más descabelladas que parezcan.

Lastimosamente en el afán de tener “seguidores” y “amigos” en sus redes sociales caen en la tentación de aceptar a quien sea para que sea parte de su círculo virtual, y así jactarse de tener miles de amigos en sus sitios, si realizamos un breve análisis de la gente que aceptan en sus redes sociales veremos que en su mayoría son gente desconocida que son amigos de amigos y de amigos, es decir que básicamente son ilustres desconocidos y que a pesar de ello conocen sus sentimientos, frustraciones y alegrías, cosas que lastimosamente muchas veces desconocen sus propios progenitores o familiares, los jóvenes se sientan frente al ordenador donde supuestamente tienen miles de amigos y seguidores pero a la vez están solos en la soledad de su cuarto, donde sus padres están tan ocupados en sus cosas que prefieren que sus hijos tengan a miles de amigos desconocidos con tal de que no molestes o perjudiquen sus “recargadas” tareas en el trabajo o como padres.

Como vemos tenemos adolescentes solitarios con miles de seguidores desconocidos, que saben más de ellos que sus propios padres, por ello no es de asombrarse ver pasar horas y horas a adolescentes y jóvenes en sus redes sociales, donde ellos también son seguidores y amigos desconocidos para otros, pero por increíble que parezca comparten los mismos sentimientos de abandono y soledad, disfrazándolo de alegría y también de sensualidad.

Las redes sociales no son malas, más al contrario son un excelente medio de comunicación, vivimos en una sociedad globalizada, debemos por ende adentrarnos en las nuevas tecnologías existentes, pero no por ello debemos dejar de lado la sana costumbre de hablar y de conectarnos unos a otros con la palabra, si bien los niños y jóvenes ya vienen con el “chip” instaurado de la Internet, no debemos por esto apartarnos de ellos, no podemos dejarlos solos en  su “comunidad de amigos y seguidores” ya que no siempre se toparan con cosas buenas o personas con buenas intenciones, los peligros del trafico de personas y el secuestro express son realidades latentes en este nuevo siglo.

Los adolescentes y jóvenes tienen  que saber que sus principales seguidores y amigos son sus padres y que en ellos pueden confiar, los adultos no deben de tenerle miedo a la Internet ni a los celulares ya que los jóvenes de ahora nacieron con esa tecnología, tratar de que estos renieguen de estos medios no solo es tonto sino también imposible, ahora bien poner reglas claras para su uso es realmente necesario, existen espacios que deben ser sagrados para la comunicación verbal y visual en la familia, como ser la hora del almuerzo o la cena donde todos estén reunidos, ahí es donde se debe conquistar los sentimientos y los anhelos de los jóvenes por ende las redes sociales están demás, lastimosamente y por increíble que parezca muchos padres prefieren estar atentos a sus celulares inteligentes que a la inteligencia y  a los sentimientos de sus hijos.


No nos equivoquemos en un siglo donde la comunicación es casi instantánea y se puede estar conectado con miles de personas a la vez la depresión, la soledad y el suicidio van en aumento.