miércoles, 23 de octubre de 2013

DIOS EN EL MUNDO, ¿PRESENCIA O FICCIÓN?

DIOS en pleno siglo 21 para muchos simplemente se a convertido en una incógnita, una interrogación, la idea de un creador único y bondadoso en medio de tanta hambre, guerra y miseria pareciera ser un mero cuento de niños.

La racionalidad del ser humano a llevado a este a encasillar la FE y al mismo DIOS como fenómenos sociológicos o psicológicos,  en los cuales el hombre expresa toda su frustración y  miedos, pareciera que el Evangelio es nomás un cuento de hadas inventado por unos cuantos locos que querían justificar sus acciones en el nombre de una divinidad inexistente, sea lo que fuese, para muchos en la actualidad DIOS ya no tiene cabida en sus vidas, pareciera que la esperanza y la fe son espejismos o utopías irrealizables.

Por otro lado tenemos a los medios de comunicación masivos, los cuales se empeñan día tras día en mostrarnos una sociedad decadente donde el amor y la empatía no tienen cabida, pareciera que estos se empeñasen en construir una cultura de miedo y desconfianza para que la sociedad viva en una especie de eterna angustia, la razón de esto, por lo menos para mi, es simple de dilucidar, una sociedad con miedo es mucho más fácil de manipular y engañar.

Con todo esto el ser humano ha ido construyendo una idea equivoca de DIOS, para algunos es un simple hacedor de milagros, los cuales se pueden conseguir con un buen diezmo de por medio y para otros en un Dios lleno de poder y orgullo que prefiere no entrometerse en los problemas y desdichas del ser humano, un Dios con estas características se hace impersonal, lejano y ajeno al hombre, de esta manera el contacto con la divinidad se hace más difícil por ende la esperanza y la salvación se convierten en imposibles.

Como vemos es fácil pensar que DIOS ha dejado de ejercer influencia en el ser humano o que simplemente no existe, pareciera que tenemos los ojos vendados lo cual nos impide ver un poco más allá de la realidad que se nos muestra a diario, para empezar es necesario aclarar que la presencia de DIOS en medio de tantas sombras es un misterio, en este sentido los ojos humanos muchas veces no pueden llegar a ver la verdadera dimensión de la obra de DIOS en el mundo, ya que EL esta en todas partes, no es ajeno a la realidad del ser humano, se mueve entre nosotros, muchas veces de manera tan imperceptible que es imposible ver su accionar en nosotros, y es que es tanto su AMOR por el hombre que este se manifiesta en la humildad de lo cotidiano, donde se convierte en esperanza y luz en medio de la oscuridad construida y mantenida por el ser humano, por ende la incapacidad de ver el accionar de DIOS entre nosotros es causa de la oscuridad construida y mantenida por la propia humanidad.

DIOS sigue entre nosotros, de otra manera no podríamos entender como es que a pesar de tanta oscuridad todavía hay esperanza, amor, solidaridad y  FE,  como a pesar de tanta maldad no nos hemos sumido en la oscuridad total, todavía existe un “farolito” que alumbra la oscuridad, DIOS sigue entre nosotros enseñándonos a amar, el ser humano sigue caminando en el desierto buscando  encontrarse con la Divinidad y con la Salvación y es justamente en este desierto donde DIOS sale a nuestro encuentro, no de manera sobrenatural ni con fanfarrias, sino con humildad y con perdón como aquel padre que sale al encuentro de su hijo en la parábola del hijo prodigo, intentar racionalizar esto es caer en saco roto ya que no se puede encerrar en simples definiciones toda la divinidad  y el AMOR de DIOS.


Mientras exista amor, esperanza y FE, DIOS estará presente entre nosotros, de manera imperceptible y paciente seguirá guiándonos hacia su amor, seguirá construyendo a nuestro lado el camino de salvación ya que una simple luz puede romper la más temible oscuridad.