Bolivia se encuentra entre los
países con más consumo de alcohol percápita por año, a nivel latinoamericano
tenemos el honroso primer lugar con un consumo de 40% por encima de nuestros
vecinos, es decir, somos un país de borrachos y lastimosamente esto se nota a
leguas, al boliviano le basta y le sobra cualquier motivo, por más mínimo que
este sea para consumir enormes cantidades de alcohol, fiestas barriales,
patronales, bautizos, cabos de año, graduaciones, viernes de soltero, etc.,
etc., etc., todo acontecimiento es bueno para emborracharse, a tal punto que
una reunión no esta completa sin la presencia de alcohol para alegrar el
momento.
El boliviano ha hecho del consumo
de alcohol algo cultural y hasta religioso, por lo cual las empresas de
fabricación y distribución de bebidas espirituosas tienen jugosas ganancias al
año, la gente esta acostumbrada a gastar fuertes cantidades de dinero en el
consumo de alcohol, es más muchos prefieren “invertir” su plata en tragos que
en comida, de esta interesante situación nacen fuertes discusiones
intrafamiliares, esto por razones obvias, el varón boliviano demuestra su
“hombría” farreando con sus amigotes,
por ello prefiere beber y beber que hacerse cargo de necesidades básicas de la
familia como alimentación y servicios, dicen que no hay dinero para comer, pero
en contraposición si tienen plata para beber, esta es una de las paradojas más
estúpidas de la cual el boliviano muchas veces se siente orgulloso.
La bebida no solo trae consigo
riñas familiares comunes, lastimosamente el consumo de alcohol en Bolivia
también esta ligado al abuso de menores, tanto de forma física como sexual, el índice
de violaciones a niñas y niños en Bolivia podría escandalizar al más escéptico,
los vejámenes contra menores de edad son pan de cada día en nuestra sociedad
boliviana cuasi ahogada en el alcohol, por increíble que parezca los autores de
estos abusos al ser interrogados por las autoridades o medios de comunicación
solamente argumentan que “no se acuerdan” porque se encontraban borrachos y que
se arrepienten de sus actos, esta imagen lastimera no es propia de una clase
social determinada, en Bolivia se “chupa” tanto en las clases acomodadas como
en las más empobrecidas, lo único que varía es el precio del alcohol.
Otra consecuencia de las
borracheras continuas de los bolivianos es la gran cantidad de accidentes de
transito que ocurren por ingerencia de bebidas alcohólicas, vemos como desde el
transporte público hasta deportistas famosos son actores principales de hechos
de transito, muchos de ellos con muertes incluidas, algo que llama mucho la
atención es que cuando se interpela a los autores solo atinan a decir “solo
unos traguitos hemos tomado, no se que ha pasado”, realmente da lastima como un
ser humano puede llegar a embrutecerse tanto por el alcohol, llega a tanto
nuestra costumbre de beber por todo y por nada que hasta autoridades publicas
han sido captadas por los medios televisivos conduciendo borrachos, provocando
accidentes de transito o hasta inclusive acosando a funcionarias publicas bajo
el efecto de las bebidas espirituosas, y como siempre los implicados salen con
excusas tontas como “yo también soy humano y tengo derecho a compartir con los
amigos”.
Los jóvenes al ver este panorama
lastimero simplemente ven como aceptable beber y beber todos los fines de
semana, consumiendo bebidas adulteradas llenas de químicos dañinos para la
salud, pero esto parece no importarles, la cosa es beber, muchas veces para
olvidar su sufrimiento y soledad, ya que otro efecto del alcohol es la
destrucción de los hogares y familias dejando a los jóvenes a su suerte, como
vemos el consumo de alcohol esta destruyendo a la sociedad boliviana, pero esto
parece no importarle a nadie ya que ser borracho es casi sinónimo de cultura y
religiosidad, no por nada las comunidades bolivianas que viven en el exterior
son reconocidas por su alto consumo de alcohol.
Como vemos nos estamos
convirtiendo en un país de borrachos, pero a quien le importa, la gente
prefiere “ahorrar” para farrear semana tras semana que a comprarse un
libro….SALUD POR LA
ESTUPIDEZ.