domingo, 26 de mayo de 2013

EL FENOMENO RELIGIOSO LATINOAMERICANO

No se puede llegar a entender a la cultura popular latinoamericana sin hacer referencia a su religiosidad y la forma en la que se vive la fe en nuestro continente, hablar de un sincretismo religioso en pleno siglo 21 no resulta efectivo ya que la visión de fe y la vivencia del fenómeno religioso de nuestros pueblos ya no representan una mezcla de creencias, con el transcurso de los siglos se han convertido en una certeza de Fe.

La diversidad cultural de nuestra Latinoamérica esta llena de colores y carismas los cuales no hacen distinción alguna entre clases sociales, en este sentido podemos ver a ricos y a pobres unidos en una sola creencia, vivenciando juntos una manifestación religiosa, ahora bien, estos fenómenos religiosos tienen una diversidad tan grande que muchas veces resulta difícil distinguir cual de todas estas resulta “adecuada” a la luz de la doctrina católica o evangélica según el caso.

Para la mayoría de los sectores “populares” de nuestro continente la imagen de la Virgen María tiene una importancia esencial para la vida misma de las personas, llegando inclusive a ser de mayor relevancia que la presencia de Cristo mismo, la Virgen de Guadalupe, de Copacabana, Aparecida, etc., son solo unos pequeños ejemplos de esto, justamente en las celebraciones “marianas” que se dan a lo largo del continente es donde vemos una particular forma de FE, los fieles se obligan ellos mismos a realizar sacrificios no solo físicos sino también monetarios, para el creyente es necesario entregar cierto tipo de dolor y de esfuerzo para llegar a agradar a la “divinidad” de María con el fin de que este sacrificio sea luego recompensado con milagros o favores personales, de igual manera la donación de joyas o dinero para la imagen religiosa se encuentra ligada a la retribución que esta pueda llegar a brindar a los feligreses, lastimosamente muchos ven una oportunidad de oro de generar beneficios propios a costa de la devoción de la gente, no por nada cada fiesta mariana importante trae consigo un movimiento económico de consideración el cual generalmente se antepone a cualquier acto coherente de FE, esto mismo ocurre con imágenes de santos o representaciones de Cristo a lo largo de toda America Latina.

Algo sumamente interesante desde el punto de vista del estudio de las religiones son las devociones populares las mismas que tienen como esencia una variada gama de historias y leyendas que fueron tejiéndose a lo largo de los años, otro común denominador es que no se tiene certeza alguna de cómo o cuando empezaron a aparecer las primeras versiones de estas, la cantidad de santos populares en America Latina es tan variada que difícilmente se las podría enumerar, solo como ejemplo podemos mencionar la devoción a la Santa Muerte en México y Colombia, el culto hacia la cantante fallecida de cumbia Gilda en Argentina o la fe hacia el compadre Palenque en Bolivia, todas estas devociones traen consigo historias fantásticas de milagros y sanaciones que hacen que sus fieles depositen una fe ciega hacia los poderes milagrosos de sus santos, la fe dogmática cristiana en general no ve con buenos ojos este tipos de cultos ya que los consideran fuera de la FE dada por CRISTO en los Evangelios, para muchos creyentes cristianos (católicos y evangélicos) simplemente es una forma más de paganismo el cual debe combatirse por ser herramienta del maligno para alejarnos de la Casa del Padre.

Otro fenómeno religioso que se viene dando con mucha fuerza en Latinoamérica es el crecimiento sostenible de iglesias evangélico - pentecostales, el carisma y la alegría de sus cultos hacen que muchos fieles católicos se sientan atraídos a sus celebraciones, sumado a esto tenemos un ataque sustancial y metódico al dogma católico el cual para los pastores evangélicos es cerrado, antibíblico y en muchos casos hasta satánico, construyendo de esta manera sus propias reglas las cuales a simple vista son más accesibles, se suprime el ritualismo y el sacramento para remplazarlos por la “teología de la reciprocidad”, donde las bendiciones de Dios irán a la par de las donaciones del creyente, en estos cultos se puede perdonar de todo menos la falta del diezmo, este fenómeno religioso tiene una acogida muy grande en nuestro continente, lastimosamente muchas de estas “iglesias” simplemente utilizan sus predicas para generar dinero y enriquecerse a costa de su feligresía.

Como vemos el fenómeno religioso contemporáneo latinoamericano se encuentra intrínsecamente ligado a una religiosidad popular que muchas veces hasta resulta incoherente con la FE descrita en los evangelios, pero por muy lejos que esta se encuentra de la dogmática no podemos llegar a caer en el simplismo de condenarla o menospreciarla, ya que de seguro en cada una de ellas se encuentran regadas las semillas del verbo, el creyente de buen corazón que vive su fe de manera coherente siempre será bien visto a los ojos del PADRE, ahora bien los lideres que se ocupan de lucrar con las creencias de la gente no creo que tengan la misma suerte…por sus frutos los conoceréis (Mt. 7, 16-20)